Las obras maestras de Irlanda

Caravaggio's The Taking of Christ ofrecido por <a href="www.nationalgallery.ie" >The National Gallery of Ireland</a>
Caravaggio's The Taking of Christ ofrecido por The National Gallery of Ireland

A lo largo y ancho de la isla, las exposiciones de arte albergan tesoros internacionales que pueden ser vistos y admirados lejos de las aglomeraciones de las grandes galerías

Cuando se trata de artes plásticas, Irlanda lleva su riqueza con ligereza: se exhiben obras mundialmente reconocidas, pero gracias a una especie de displicencia nacional no tienes que esperar horas en una cola, pagar un ojo de la cara, o abrirte camino a empujones para llegar a apreciar tanto arte.

La colección del Ulster Museum, por poner un ejemplo, acoge hermosas obras británicas e irlandesas del siglo XVII hasta el presente. Reynolds y Gainsborough se exhiben al lado de Jack B Yeats y John Lavery; la modernista Mainie Jellett, que trajo el cubismo a Irlanda, se encuentra al lado del artista contemporáneo Basil Blackshaw.

Un increíble descubrimiento

El plato fuerte de la isla, sin embargo, probablemente sea la extraviada obra de Caravaggio, La captura de Cristo, que colgaba mugrienta y erróneamente atribuida a otro artista ("un monedero de seda empeñado como una oreja de cerdo", según el New York Times) en el comedor de un seminario.

En 1990, los propietarios jesuitas mandaron que limpiaran el deslucido lienzo y un especialista se dio cuenta de su verdadero valor. La captura de Cristo se exhibe ahora en la National Gallery de Irlanda, ¡y vaya imagen que muestra!

El New York Times escribió que era "magnífica y descarnada" y se preguntaba si su "iluminación dramática y angular, con fondos de profundas sombras" no hacen de Caravaggio el inventor del cine negro".

John Bailey, un director de fotografía norteamericano, va más allá. "Solamente con su puesta en escena dramática y atrevimiento compositivo, consigue elevar su obra hasta convertirla en producto de veneración para cineastas. Pero es que la luz casi parece quemar a través del lienzo".

¿El cuadro favorito de Irlanda?

A pesar de la adulación, La captura de Cristo tan solo consiguió el segundo puesto en una competición que se organizó en 2012 para descubrir cual era el cuadro favorito de Irlanda. ¿El ganador? La creación neo-medievalista de Frederic William Burton, El encuentro en las escaleras de la torre, de 1864, que también se exhibe en la National Gallery, aunque deberás programar bien tu visita para poder ver ambos cuadros: la acuarela de Burton es tan frágil que sólo se exhibe durante tres horas en la semana.

El estudio del maestro

Es intrigante ver donde trabaja un artista. En la Hugh Lane Gallery de Dublín, el estudio de Francis Bacon se ha reconstruido con esmero. Resultó ser una tarea colosal, vista la admisión del propio artista: "trabajo mucho mejor en el caos". Alrededor de 7.500 piezas-pintura, fotografía, pantalones, botellas, libros y dibujos-se enviaron a la galería, junto con las puertas que usaba como lienzos. Los conservadores tardaron tres años en reconstruirlo.

"La galería en sí es imprescindible: ofrece un conjunto de pruebas realmente sobresaliente" dice el sitio web australiano Sydneycool. Pero el estudio de Bacon es el "plato fuerte".

Las herramientas del escultor

Otro estudio muy diferente ha sido recreado en Banbridge, en el Condado de Down. El escultor FE McWilliam, amigo del escultor inglés Henry Moore, es conocido sobre todo por sus representaciones surrealistas del cuerpo humano. Se trajo su estudio desde Londres y se reconstruyó exactamente como lo dejó, pudiéndose ver a través de muros de vidrio con vistas a un jardín de esculturas. La galería y el jardín adyacentes muestran su obra, junto a trabajos de otros artistas.

Como escribió el dramaturgo irlandés George Bernard Shaw, "Sin arte, la crudeza de la realidad haría que el mundo fuera insoportable". Y no hay sitio mejor para apreciar ese arte que en espacios dignos de las obras maestras de sus artistas.