Inspírate en el corazón del condado de Wicklow, en uno de los jardines más excepcionales del mundo.
Si te asomas a la terraza superior de piedra de Powerscourt, podrás contemplar unas vistas espectaculares similares a las de un cuadro del siglo XIX. Con el Gran Pan de Azúcar como telón de fondo y diseñadas en la década de 1860 por el arquitecto Daniel Robertson, las hermosas terrazas ajardinadas descienden en cascada hasta el lago Tritón, salpicado de nenúfares y enmarcado por una impresionante pareja de caballos alados. Cuando se terminó de construir la Casa de Powerscourt en 1741, fue elogiada por poseer la «imponente dignidad de una gran villa renacentista italiana»; sin embargo, son los jardines los que hacen que este lugar sea verdaderamente especial.


Jardines japoneses, Mansión Powerscourt, condado de Wicklow
Baja por las escaleras hasta el lago de Powerscourt y te adentrarás en un mundo natural encantador, lleno de rincones románticos, momentos divertidos y una belleza imponente. Es fácil pasar horas aquí, paseando entre las tranquilas pagodas de los jardines japoneses hasta llegar al Valle de la Torre, adornado con una pintoresca construcción de piedra conocida como la Torre Pepperpot. El jardín amurallado, una de las partes más antiguas de la mansión, alberga cientos de rosas antiguas, y el parterre de plantas herbáceas cuenta con arbustos y plantas seleccionados por Lady Powerscourt, esposa del séptimo vizconde. Y no te pierdas el Cementerio de mascotas. Es una zona fascinante de la mansión y el lugar donde descansan las queridas mascotas de las familias Wingfield y Slazenger.


Cascada de Powerscourt, condado de Wicklow
A unos 6 km de los jardines, y también dentro de la Mansión Powerscourt, se encuentra la Cascada de Powerscourt. Situada en un magnífico valle rodeado por el monte Djouce y el Gran Pan de Azúcar, esta cascada es el paradigma mismo del espectáculo natural y salvaje, y con sus 121 metros es la más alta de Irlanda. Recorre los senderos del bosque, donde te rodeará el canto de los pájaros, y quizá incluso veas algún ciervo sika o una ardilla roja. Es un lugar muy popular tanto para hacer picnics como para organizar barbacoas, y hay un pequeño quiosco que vende aperitivos y dulces los fines de semana y todos los días durante el verano.