Para saborear la Irlanda más real hay que dirigirse a Connemara

Rugged, remote and romantic
Rugged, remote and romantic

Humo de turba, hierbas de pantano meciéndose, viejos muros de piedra... sólo puede ser Connemara, el corazón de la tradición de Irlanda

Cruzar los solitarios valles de Doo Lough y Delphi en dirección al pueblo de Leenane en el Condado de Galway es un viaje lleno de emoción. Irlanda al natural.

El paisaje escarpado de esta remota región ha permitido a Connemara aferrarse a sus tradiciones.

"Es mágico", escribe Janice Bitis, una visitante estadounidense, en la página de Facebook de DiscoverIreland. Y no se equivoca.

Viejos muros de piedra, ponis autóctonos y pubs tradicionales le dan a Connemara el sabor de la esencia de Irlanda.

"Aquí encontrarás abundantes oportunidades de conocer la lengua, las canciones, la danza y la literatura de Irlanda",dice Paula Lyndon del Centro de Historia y Patrimonio de Connemara. Pero empecemos por la comida...

Tradiciones que van muy por dentro

Con el Océano Atlántico al oeste, norte y sur, no es de extrañar que Connemara sea una región marinera como pocas. En los pubs se sirven todas las noches platos de sopa de marisco con deliciosos mejillones, y el cangrejo dulce local es legendario. Visita un ahumadero de pescado local si quieres la medalla de oro en estas olimpiadas culinarias.

La artesanía tradicional del ahumado de los salmones, caballas y atunes salvajes del Atlántico que acaban todos los días en los Muelles de Bunowen en Ballyconneely es un espectáculo digno de ser visto y, por supuesto, muy sabroso.

Tierra adentro también hay otro festín para los sentidos: Cordero de la montaña de Connemara. Es lo bastante suculento, delicioso y especial como para haber logrado el título de producto alimenticio europeo único con el certificado de Indicación Geográfica Protegida (PGI).

Pídele a cualquier camarero una pierna, una chuleta o un costillar si quieres paladear los deliciosos toques de hierbas silvestres y el aroma de la flor de montaña de Connemara.

Pero en Connemara el alimento del espíritu también es fundamental. Las exquisiteces llegan ahora con los sonidos de la música tradicional y el lenguaje local.

Musicalmente distintos

En An Tobar de Spiddal, la música tradicional se extiende por doquier durante todo el verano. Pero es sólo uno de los muchos pubs de música tradicional de Connemara. El suelo de los pubs del pueblo está gastado después de décadas de visitantes y nativos marcando el ritmo. Mannion's, Power's, Tigh Hughes... Nunca sabes quién puede aparecer en una noche de música. Adam Clayton, bajista de U2, se subió una vez al escenario del Hughes Bar de Spiddal para improvisar una canción.

Sin embargo, nuestro consejo es escuchar con mucha atención: las letras de estas canciones cuentan historias y fábulas de Irlanda que han pasado de generación en generación a través de los siglos.

La lengua tradicional

Gran parte de la magia de Connemara procede del esfuerzo por la conservación de sus tradiciones lingüísticas. Connemara es una de las mayores regiones llamadas "gaeltcht" (gaélico parlantes) de Irlanda; los habitantes hablan el gaélico de forma cotidiana. Pero a ese juego podemos jugar todos.

En los retiros culturales que se organizan en el pueblo restaurado del siglo XVII, Cnoc Suain, puedes aprender el idioma, cocer pan de soda o incluso estudiar danza irlandesa.

De manera que si buscas la Irlanda auténtica ya sabes dónde venir...