Danza irlandesa: el verdadero Riverdance

Michael Flatley y Jean Butler terminaron su última pirueta y asintieron con la cabeza para cerrar el telón sobre el primer Riverdance. El público se quedó enmudecido... se suponía que esto iba a ser un simple espectáculo durante el intermedio

De pronto resonó una atronadora ovación y el público se levantó de sus asientos. La escena no ha dejado de repetirse desde aquel primer espectáculo "de relleno" en el festival de Eurovisión. Echa un vistazo en la página que tiene ahora Riverdance en Facebook y comprobarás que la magia sigue intacta:

"Por favor, ¡que no pare nunca!"

"¡Esta noche ha sido absolutamente fantástica!"

"Amo, amo amo Riverdance.".

A la antigua

En Tralee, en la costa occidental irlandesa y lejos del auditorio de Dublín en el que Riverdance consiguiera hacer de la danza irlandesa algo sexy, hay otro grupo de espectadores que permanecen cautivados.

Sobre el escenario de Siamsa Tire, el Teatro Nacional de Folk de Irlanda, cuatro niños bailan con su padre. Sin que ellos lo sepan, su madrastra se desliza entre los árboles, empapada de celos y odio.

Los hijos del rey Lir, un cuento tradicional irlandés que cuenta la historia de una malvada madrastra, de niños que se transforman en cisnes y de un padre despojado de sus hijos, ha sido re-imaginado como danza. Al igual que Riverdance, el público termina ovacionando de pie. Pero a diferencia de Riverdance, no hay taconeos, trajes de diseñadores, tirabuzones épicos o coros inmensos. Esta es la esencia pura de la danza irlandesa.

Un estilo fluido

"El tipo de danza tradicional que se puede ver en Siamsa es un estilo de danza más suelto, menos dramático pero más íntimo", explica Catríona Hickey del Siamsa Tíre

"Muchos de nuestros visitantes comentan que nuestras interpretaciones les parecen más "auténticas" que los demás espectáculos de danza que habían visto antes, pero obviamente ambos estilos tienen su espacio. En este vídeo, John Fitzgerald pasa del menos vistoso estilo Munnix a un estilo contemporáneo más dramático".

Mientras Flatley y Butler mantienen rígido el tronco, la danza de estilo Munnix fluye mucho más con el cuerpo, de forma que la parte superior del cuerpo forma parte del paso. Pocos entienden tan bien la historia de este estilo como Jonathan Kelliher, bailador de Siamsa.

Cuando sus pies tocan el suelo, le guía un sentido de tradición: "Hay una conexión con el pasado, porque los pasos que bailo pertenecen a un "estilo Munnix" muy antiguo. Es un estilo único del norte de Kerry y, en realidad, de Siamsa Tíre, así que siempre es agradable sentir que estás manteniendo viva la tradición y la memoria".

Pero no es solo en el oeste de Irlanda donde se está manteniendo viva la memoria. Pégate un salto hacia el norte para catar las highlands.

La alegría de las highlands en la isla

En Irlanda del Norte, la tradición se masca en el aire. Gracias a una rica herencia escocesa en el Ulster (gran cantidad de escoceses migraron hacia el Ulster durante el siglo XVII), el espíritu de las highlands escocesas está vivo en toda la costa norte. Sobre todo en lo que respecta a la danza.

Las zapatillas de punta, gaitas y uniformes en tartán escocés que se pueden ver danzando por las murallas de Derry-Londonderry son como un fogonazo del viejo estilo, lleno de color. Pero las antiguas fortificaciones no son el único lugar donde se puede apreciar este estilo. Hay bailarines entusiastas de las highlands por todo el norte de la isla, de Donegal a Belfast, y hacia el sur hasta el Condado de Down.

Según la Agencia de escoceses en el Ulster, para ejecutar la tradicional danza de las highlands no se necesita solo algo de energía, también hace falta tener una resistencia y fuerza en los brazos increíbles.

Se puede decir que la tradición está vivita y coleando.