Dublín, ciudad de pueblos

Dalkey, County Dublin

Cada parte de Dublín tiene su propio carácter único. Así que, ¿por qué no dejas atrás el centro de la ciudad y exploras los vibrantes pueblos de la ciudad?

Gran Canal
Gran Canal

Rathmines

Se celebran tantos eventos en este concurrido lugar que puede que nunca necesites marcharte. Rathmines está en la orilla del Gran Canal, una ubicación ideal para disfrutar de un tranquilo paseo por sus frondosos márgenes, y en el recorrido a pie de 20 minutos desde el centro de la ciudad pasarás por algunos de los lugares más animados de Dublín. Camden St, Aungier St y Portobello están repletos de restaurantes galardonados y cuentan con algunos de los mejores locales de ocio nocturno de Dublín.

Empieza la velada con una deliciosa pizza de Manifesto, ganador de varios premios en los Campeonatos del Mundo de Pizza. Además de su oferta clásica, sirve deliciosas pizzas sin gluten cocinadas en una cocina aparte. A continuación, haz una parada en el Stella Theatre, un cine de los años 20 que, tras someterse a una restauración, ha recuperado todo su esplendor de Art Decó. Repleto de elementos originales y con un servicio de cócteles y comida en la misma butaca, este glamuroso cine ofrece una mezcla compuesta por los más recientes éxitos de taquilla, los mejores clásicos y eventos especiales.

Kilmainham
Kilmainham

Kilmainham

Al suroeste del centro de la ciudad se sitúa una de las áreas más históricas de Dublín: Kilmainham. Aquí se encuentra la cárcel de Kilmainham, la lúgubre prisión victoriana donde estuvieron presos algunos de los rebeldes políticos más famosos de Irlanda. Una visita guiada es casi como un viaje a través de la historia de Irlanda. Si te resulta familiar la cárcel, quizá se deba a que ha sido utilizada como set de rodaje para todo tipo de películas, desde The Italian Job hasta Paddington 2. Da un salto del pasado al presente con el Museo Irlandés de Arte Moderno (IMMA, por sus siglas en inglés) en el espectacular Royal Hospital Kilmainham del siglo XVII, donde se exponen más de 3500 obras de artistas irlandeses e internacionales. Puedes recorrer las galerías a tu propio ritmo o disfrutar de un recorrido guiado para ver una ciudad a la vanguardia del arte moderno.

Continúa en el ambiente moderno con una cena en Union 8, que ofrece sencillos menús de temporada en un espacio contemporáneo. O puedes optar por una buena combinación con una auténtica comida italiana en O’livia. Linguine, con sus mejillones irlandeses recién llegados del mar, te ofrece lo mejor de ambos mundos: delicioso marisco irlandés con un toque europeo moderno.

Smithfield es uno de los pueblos del interior de la ciudad más fascinantes de Dublín y se encuentra a poca distancia a pie del centro. Un lugar de visita obligada aquí es la destilería de Jameson, donde puedes sumergirte en la historia del whiskey irlandés, observar el proceso de destilado en acción y disfrutar de unas cuantas catas directamente de la barrica. Incluso puedes participar en una clase magistral sobre whiskey para aprender a preparar el cóctel perfecto.

A los amantes del cine les encantará el Light House Cinema, que organiza numerosos festivales de cine y eventos durante todo el año, así como ciclos periódicos de películas clásicas, cine internacional y especiales de arte y ensayo. Pero si buscas algo un poco más movido, Smithfield también es conocido por su animada vida nocturna. Token ofrece comida y diversión con su gran variedad de videojuegos clásicos. Además, ha convertido la comida rápida en una forma de arte. Pide un Cheesed Off Big Dogg e intenta batir tu récord en el Tetris. Y si deseas disfrutar de música en directo en un lugar asombroso, el Dice Bar es un clásico de Dublín. Prueba su cerveza artesana de elaboración local para disfrutar del verdadero sabor de la ciudad.

Glasnevin
Glasnevin

Glasnevin

Situado en el norte de la ciudad, Glasnevin es famoso por su cementerio, que alberga las tumbas y monumentos conmemorativos de algunas de las figuras históricas más importantes de Irlanda. Pero aquí no se olvida a la gente normal de la ciudad. El Museo del Cementerio de Glasnevin contiene los registros funerarios de más de 1,5 millones de personas, lo que lo convierte en un recurso inestimable para cualquiera que investigue la historia de su familia. Puedes terminar la visita subiendo a la impactante torre O’Connell para contemplar unas vistas panorámicas de la ciudad. Pero si buscas algo un poco más alegre, el cercano Jardín Botánico Nacional es un glorioso escaparate natural donde se exhiben más de 300 especies de flores, árboles y otras plantas en peligro de extinción. Incluso alberga seis especies que ya han desaparecido en el entorno natural.

Si tienes hambre, en Glasnevin hay algunos restaurantes fantásticos. The Washerwoman sirve deliciosa comida elaborada con productos locales en una encantadora casita de piedra que data de 1700. Tolka House Gastropub ha sido un clásico de la zona desde el siglo XIX, y con su asador, su innovador menú diario y su horno para pizzas es perfecto para satisfacer todos los gustos.

Cuando bajes del DART en Dalkey no te creerás que sigues en la ciudad. Este pintoresco pueblo del sur de Dublín con sus sinuosas calles es el lugar perfecto para escapar del bullicio urbano. Obtendrás más información sobre el área en el Dalkey Castle and Heritage Centre, donde la historia cobra vida gracias a artistas ataviados con vestidos de época y representaciones teatrales en directo. O disfruta de la cultura y el folclore irlandés en Biddy’s Cottage, donde podrás sentarte junto al fuego con un té y un pastel para escuchar las narraciones de historias irlandesas tradicionales. A continuación, admira las vistas al puerto de Coliemore y aprovecha al máximo la ubicación costera de Dalkey saliendo en kayak, pescando o dando un paseo en barco hasta la isla de Dalkey.

De vuelta en el pueblo hay muchos lugares para comer y beber. Si visitas Dalkey en un día soleado, disfruta de la agradable temperatura en el Corner Note Cafe, que cuenta con una bonita terraza. Si necesitas entrar en calor y te apetece una comida suculenta, no hay mejor lugar que Finnegan’s, uno de los favoritos de Bono y la difunta escritora Maeve Binchy.

Castillo de Malahide
Castillo de Malahide

Malahide

El precioso pueblo portuario de Malahide, en la costa norte de Dublín, está repleto de cosas que ver y hacer. Puedes empezar con un recorrido por el castillo medieval de Malahide, que data del siglo XII y está rodeado de un precioso jardín botánico con más de 5000 variedades de plantas y 8,9 hectáreas de bosques ancestrales. Luego da un paseo por el pueblo y explora la enorme variedad de tiendas que ofrecen artesanía local, joyas exquisitas, antigüedades únicas y gastronomía artesanal.

¿Tienes apetito? Dirígete al puerto deportivo de Malahide, donde encontrarás restaurantes con vistas espectaculares de la bahía de Dublín. Si deseas comer bien, Nautilus ofrece un menú de temporada que destaca los productos locales. Para añadir un poco de picante a la visita, Kajjal sirve exquisitos platos pakistaníes que sacan el máximo partido a los pescados y mariscos locales frescos. Y si no eres capaz de decidirte, el menú degustación de Greedy Goose se asegurará de que encuentres algo especial.

Dun Laoghaire
Dun Laoghaire

Dun Laoghaire

Nunca faltarán cosas que hacer en este animado pueblo costero situado al sur de la ciudad. El Museo Marítimo Nacional de Irlanda te descubrirá la fascinante historia del puerto con relatos de descubrimiento, heroísmo, guerra y desastres en el mar. Date un chapuzón en el mar en el famoso Forty Foot, a un paseo de 15 minutos desde Dun Laoghaire. Antiguamente un lugar de baño para hombres, pero ahora abierto a todos, fue inmortalizado en el Ulises de James Joyce. Cada año, el día de Navidad, cientos de personas se reúnen para disfrutar de un refrescante chapuzón en sus aguas heladas. Si te interesa la historia literaria y te has quedado con ganas de más, visita el cercano Museo y Torre de James Joyce, ubicado en la torre Martello donde transcurre Ulises.

Termina el día con una comida frente al mar. Hartley’s, situado en la antigua estación de ferrocarril victoriana, ofrece una comida deliciosa con un toque del viejo mundo. Luego remata la noche con un espectáculo en el Pavillion Theatre.

Situado en el extremo norte de la línea férrea del Dart de Dublín, este pueblo costero ofrece la excursión de un día perfecta. Howth, que en su día fue un pequeño pueblo pesquero, es ahora una zona concurrida que cuenta con restaurantes, tiendas y mercados agrícolas. El mercado de Howth abre los siete días de la semana y está repleto de alimentos recién cocinados para que puedas reponer fuerzas para tu caminata por la Ruta de los Acantilados de Howth. Pero si no te sientes tan lleno de energía, no te preocupes, hay un servicio regular de autobús hasta la cumbre. No olvides visitar por el camino el castillo de Howth, de 800 años de antigüedad, donde puedes conocer la historia, realizar un recorrido e incluso recibir clases de cocina entre los fogones del siglo XVIII.

Saca el máximo provecho a la ubicación costera en una de las increíbles marisquerías de Howth. Si te apetece algo de pescado rebozado y grandes patatas fritas para llevar, prueba Beshoff Bros, o bien dirígete a Beshoff’s of Howth para disfrutar de una comida sentado a la mesa. Si prefieres algo ligero, Octopussy ofrece innovadoras tapas de marisco, mientras que en Aqua tendrás unas maravillosas vistas del puerto.

Recomendamos

No hay resultados que se ajusten a tus criterios de búsqueda

¿Necesitas un vuelo o un ferry?

Por mar o por aire, encuentra aquí la mejor ruta

Encontrar vuelos
Encontrar ferry

Ofertas

Vaya, no conocemos ese correo electrónico. ¿Quieres verificarlo y volver a probar?