10 cosas que tienes que hacer en Irlanda en otoño

El otoño es igual en todas partes, ¿verdad? Pues no. ¡Te contamos cómo celebrar el otoño con un toque irlandés!

10. Escucha una sesión de música tradicional

Ah, el pub irlandés: ¡no hay mejor sitio para protegerte de un día frío! Aparte de las chimeneas encendidas, las cálidas bienvenidas y la decoración tradicional, no te pierdas una sesión de música tradicional para vivir la experiencia completa. Aquí, entre los reservados de madera en las esquinas, los acogedores apartados o 'snugs' y pintas de Guinness, nuevos y viejos amigos intercambian melodías y antiguas canciones con una variedad de instrumentos autóctonos.

9. Déjate asustar

¿Sabías que Halloween se inventó en Irlanda? ¡Por eso lo celebramos como nadie! Elegido el mejor lugar para celebrar Halloween en una votación online 10Best de USA Today, el Carnaval de Halloween Banks of the Foyle en Derry-Londonderry quedó en esta competición por delante de la capital de las cacerías de brujas, Salem (Massachusetts), ¡e incluso Transilvania! ¿Quieres todavía más sustos? Haz un tour paranormal por la cárcel de Crumlin Road en Belfast y Loftus Hall en Wexford. ¡Bú!

8. Disfruta de un festival

La isla se vuelve loca cuando empieza a acoger a algunos de los mayores eventos del calendario cultural, con una fantástica agenda para la temporada de festivales en otoño. No te pierdas el Festival de Teatro de Dublín, el Festival Internacional de las Artes de Belfast o los sedosos ritmos del Guinness Cork Jazz Festival. O dirígete al Festival de Ópera de Wexford, sumérgete en el Dublín del creador de Drácula con el Festival Bram Stoker, o prueba la deliciosa comida y bebida de festivales gastronómicos como Savour Kilkenny, el Kinsale Gourmet Festival y Oktoberfest. Decisiones, decisiones, decisiones…

7. Avistamiento de ballenas

Al estar rodeada de agua, sería de esperar que la isla de Irlanda tuviera algunos de los mejores lugares del mundo para avistar ballenas. Y resulta que el otoño es uno de los mejores momentos del año para ver una de las grandes maravillas de la naturaleza. Ballenas jorobadas, ballenas minke e incluso alguna orca pueden verse haciendo acrobacias acuáticas por la ruta costera del Atlántico. Alquila un barco, hazte con un chocolate caliente y disfruta de ver algunas de estas ballenas en carne y hueso. ¿O deberíamos decir grasa de ballena?

6. Festivales de senderismo en otoño

No se puede negar que hay algo realmente maravilloso en un paseo por un caleidoscopio de coloridos bosques, glens y costas. El otoño en Irlanda es la temporada de los festivales de senderismo, con rutas organizadas que transforman un simple paseo en algo especial. Prueba el Festival de Senderismo de Annascaul en el Condado de Kerry, o el Festival de Senderismo de Wee Binnian en las Mourne, Condado de Down.

5. Avistamiento de aves

¿Es un pájaro? ¿Un avión? No, espera, sí es un pájaro. De hecho, son millones de pájaros. Irlanda tiene la suerte de encontrarse bajo algunas de las rutas migratorias de aves más concurridas del mundo, y en otoño hay un sinfín de especies que llegan y se van, incluido el ganso canadiense, el cisne cantor islandés y oropéndola euroasiática. No te pierdas este fenómeno alado.

4. Descubre Poniente

¿Creías que tenías que esperar hasta la séptima temporada para volver a Poniente? Pues no. Irlanda del Norte es Territorio Juego de Tronos y hogar de muchas localizaciones de rodaje de los Siete Reinos. Los cielos morados otoñales no hace más que añadir a la atmósfera, mientras aprendes tiro al arco en Ivernalia, te juntas con lobos huargo o viajas por el Camino Real a caballo.

3. Caliéntate en un acogedor café

No puedes viajar por Irlanda en otoño sin pararte en un acogedor café para tomar una taza de té o café. Preferiblemente acompañada de alguna delicia en forma de tarta o pastelería. Regálate una parada en el Garden Café de Malahide, el Fern House de Avoca en Wicklow o Established Coffee en Belfast, para tomarte un merecido descanso.

2. Prueba un café irlandés

“¿Es café brasileño?”, preguntó alguien. “No," respondió Joe, "es café irlandés." Es una de las muchas historias que escucharás en el Museo marítimo y del hidroavión en el Condado de Limerick. Inventado en 1942 por el chef Joe Sheridan en el puerto de Foynes, donde solían detenerse para repostar los aviones en ruta desde Europa a América, lo preparó en una fría noche para los pasajeros cuyo avión se había retrasado debido al mal tiempo. ¿Hace mucho viento? Prueba un trago de este clásico.

1. Celebra la temporada de la cosecha

El otoño es época de cosecha, y no hay nada más delicioso que ir a un mercado agrícola, grande o pequeño, para comprar algo de comida fresca de la granja. Pero hay dos regalos especiales que te puedes hacer, y que son el Mercado de San Jorge en Belfast y el Mercado Inglés en Cork, ambos con siglos de historia sirviendo productos ecológicos. Como alternativa puedes poner rumbo a Armagh, el Condado de las Huertas, hogar de la manzana de Bramley, que goza de Identidad Geográfica Protegida por la Comisión Europea, y aprende a elaborar tu propia sidra, mermelada y zumo de manzana. ¡Mmmm!