Los autores de la isla

The Great Blasket seen from the mainland ofrecido por <a href="http://felicityhayes-mccoy.blogspot.no/" >Wilf Judd</a>
The Great Blasket seen from the mainland ofrecido por Wilf Judd

En la foto, la isla de Great Blasket desde el extremo de la península de Dingle. Es la isla mayor del pequeño archipiélago que se encuentra frente al punto más al oeste de esta península, que a su vez se encuentra en el punto más al oeste de Irlanda. La elegante y curvilínea playa se llama The White Strand.

Aquí la gente dice que a la isla no se "va" A la isla se "entra". Es una forma de decir que estas tierras no son simplemente uno de esos típicos sitios que se visitan durante las vacaciones sino un viaje al corazón de algo excepcional.

Hoy en día el archipiélago está desierto. Los últimos habitantes se marcharon a tierra firme en los 50: el aislamiento y la emigración habían hecho la vida imposible. Hoy puedes llegar a Great Blasket en ferry desde el embarcadero de Dún Chaoin. Para llegar al embarcadero, hay que bajar por una empinada y serpenteante grada. A la izquierda la montaña. A la derecha un muro bajo, única protección contra una larga caída hasta el Atlántico. Al llegar abajo se aprecian los restos de un camino aún más escarpado que conduce al risco que se alza imponente a tu lado. En los viejos tiempos los pescadores subían esa estropeada cuesta con la pesca en canastos sobre los hombros.

Al desembarcar en la isla aún queda otra grada por subir antes de llegar a una vereda que lleva a una aldea abandonada. Las casas de piedra medio derruidas se construyeron agrupadas para protegerse del viento del Atlántico. Algunas están construidas tan cerca de la ladera de la colina que sus techos están al ras de los campos verdes.

Más arriba aún, al filo de un vertiginoso acantilado puedes tumbarte entre las flores y observar The White Strand. Los isleños solían bailar allí en las noches de verano. La última vez que estuve lucía el sol, la playa estaba blanca y luminosa y el océano era un manto de plata brillante. En días así cuesta imaginarse los largos meses de viento y oscuridad. En invierno los isleños quedaban aislados de tierra firme a veces durante semanas. A menudo corrían peligro de morir de hambre, por lo que toda la comunidad era una familia que compartía todo lo que tenía.

A principios del siglo XX se escribieron en esta comunidad algunos libros verdaderamente extraordinarios. En el corazón de la cultura celta que los isleños habían heredado aún pervivía una antigua tradición de narración oral. Así que, cuando algunos isleños comprendieron que se acercaba el fin de su forma de vida decidieron poner sus recuerdos por escrito. Aunque sus obras estaban escritas en gaélico, se han traducido al inglés y algunas incluso al francés y el alemán. Según sus autores, se escribieron "porque aquí ya nadie volverá a vivir como nosotros vivíamos".

Si viajas a la península de Dingle puedes visitar el centro de interpretación de la isla Blasket, en Dún Chaoin, y descubrir muchas más cosas. Un consejo: antes de venir, lee los libros. Los autores son pescadores y granjeros, como por ejemplo Tomás O' Criomhthain, cuyas memorias An t-Oileánach (El isleño) se han convertido en un clásico. En Fiche Bliain ag Fás (20 años creciendo) Muiris O'Suilleabh nos cuenta sus primeros años en la isla junto a su abuelo y cómo tuvo que abandonarla para buscar trabajo. Peig Sayers desvela en sus memorias, dictadas a su hijo, la fortaleza de las mujeres de la isla y su buen humor y coraje. En 2013 se publican las últimas memorias de la isla, cuyo autor es Mike Carney, de noventa y tres años. Su obra From Great Blasket to America (De Great Blasket a América) describe su infancia en la isla, las desgarradoras historias de una comunidad que va desapareciendo durante los años 40 y su vida en Springfield, Massachusetts, donde se han radicado muchos de los antiguos habitantes de Great Blasket.

Estos autores expresan en sus obras amor por la tierra y respeto por la tradición, al mismo tiempo que nos ofrecen una poderosa descripción de la vida en comunidad. Varias de ellas se han publicado gracias a la ayuda y el apoyo de visitantes de la isla, algunos de los cuales habían viajado hasta ella para estudiar gaélico. Más de uno de estos viajeros ha escrito sobre su experiencia, como por ejemplo el británico Robin Flower. Su maravilloso libro The Western Island (La isla del Oeste) respira amor y respeto por el lugar que descubrió de estudiante.

Mis propias memorias The House on an Irish Hillside (La casa de la colina irlandesa) cuenta la historia de mi pasión por el extremo occidental de la Península de Dingle, donde yo también llegué un día para estudiar gaélico. El momento en que me he sentido más orgullosa desde su publicación fue cuando vi mi propio libro en un escaparate junto a los de Tomás O' Criomhthain y Peig Sayers. La verdad es que se me pusieron los pelos de punta al ver mi obra junto a la de esos dos gigantes. Pero después recordé la legendaria hospitalidad de los habitantes de la isla y cómo la narración de historias mantenía viva a toda la comunidad. Así que pensé que no les importaría.

The House on an Irish Hillside por Felicity Hayes-McCoy está disponible en librerías físicas y virtuales, tanto en edición impresa como en e-book. Durante el verano de 2013 se publicará una nueva edición de bolsillo.

En la pagina de Facebook de la obra, encontrarás comentarios de los lectores, críticas y maravillosas fotos.