Galway – cinco cosas que hacer

Hard at work at Dillon's
Hard at work at Dillon's

Galway tiene una población joven y espíritu bohemio, por lo que la mejor manera de apreciar sus encantos es paseando por sus calles y empapándote del ambiente. También hay más que de sobra para contentar a los turistas…

1. Compra auténticas joyas celtas

Pásate por la joyería Thomas Dillon's y comprueba tú mismo el trabajo que realiza Jonathan Margetts con los anillos. Es un experto en la historia del Anillo de Claddagh, el anillo más famoso de Irlanda. El anillo está compuesto de dos manos que sostienen un corazón coronado y su vida comenzó en el pueblo pesquero de Claddagh, una comunidad de familias de habla gaélica que a día de hoy siguen eligiendo a su propio "Rey".

Los anillos originales se fabricaban en esta tienda, que existe desde 1750. Hoy en día vende reproducciones en oro y plata esterlina del codiciado accesorio de moda y símbolo romántico.

2. Disfruta de los sabores

Desde las patatas fritas galardonadas de McDonagh's hasta los fabulosos quesos de granja en Sheridans, siempre encontrarás algo que te guste en Galway. La visita nunca será completa si no pasas por la panadería familiar Griffin's Bakery (que se mantiene abierta desde 1876, ahora en su quinta generación) que hornea panes inigualables, incluidos los barmbracks, pan de centeno, de soda, sin gluten, multicereal e incluso uno que lleva un golpe de whisky irlandés.

Finalmente,McCambridge's es un mercado de comida, delicatessen y café para morirse.

3. Visita una iglesia medieval llena de música

Repleta de curiosas esquinas y antiquísimas tumbas, la iglesia parroquial medieval más grande de Irlanda, la iglesia colegiata de San Nicolás fue construida en 1320. Hoy en día, los conciertos de música tradicional irlandesa, Tunes in the Church, incluyen al párroco tocando la flauta en noches de verano.

Se cuenta incluso que Cristóbal Colón rezó aquí en 1477 antes de salir al descubrimiento de un Nuevo Mundo.

4. Explora la casa de la mujer y musa de James Joyce

Escondida en la estrecha Bowling Green se encuentra lo que parece una casa del todo común y corriente. Convertida ahora en un museo, fue la diminuta casa familiar de Nora Barnacle, la mujer y musa de James Joyce. La pareja tuvo su primera cita el 16 de junio de 1904. La fecha fue inmortalizada por Joyce en su famosa obra Ulíses y se celebra ya universalmente como Bloomsday.

5. Desmelénate en Monroe's Tavern

Toma la mano de tu pareja de baile y prueba con las danzas tradicionales irlandesas, ‘Siege of Ennis’ o ‘Walls of Limerick’. Los martes por la noche hay danza irlandesa de tipo set en Monroe's Tavern, un pub encalado del West End de Galway. "Es una buena juerga", dice la camarera Catriona Gormally, "y después de tirarse 30 minutos mirando, ya no hay forma de que los turistas dejen de bailar".

Y si no te apetece bailar, no te preocupes: Galway tiene un montón de pubs tradicionales trepidantes, como el Tigh Neachtain y The Crane Bar. Pero si lo que quieres es un buen concierto en directo, no puedes dejar de ir al Róisín Dubh.