Amazing Grace – una historia de Inishowen

Welcome to Amazing Grace Country ofrecido por <a href="http://www.visitinishowen.com/" >Adam Porter/Visit Inishowen</a>
Welcome to Amazing Grace Country ofrecido por Adam Porter/Visit Inishowen

Amazing Grace es más que solo una canción. Es una salvación. Y como estás a punto de descubrir, también es un sitio.

En materia de visitas históricas, Irlanda ha tenido muchas e importantes. Barack Obama armó bastante revuelo cuando visitó la casa ancestral de su familia en Moneygall. Su Majestad la reina Isabel II tuvo un divertidísimo paseo por el mercado inglés de Cork, JFK se mantuvo discreto tomando una simple taza de té en la casa familiar de los Kennedy en Wexford, mientras que hubo un pub que recibió el nombre del Sr. Ronald Reagan. ¡Cómo no!

Los vikingos llegaron sin avisar, por supuesto, mientras que San Patricio tuvo una vuelta a casa bastante dramática cuando entró navegando en Strangford Lough, en el Condado de Down. Pero si hablamos de llegadas a Irlanda, pocas pueden superar la de John Newton.

¿Quién es John Newton? En la península de Inishowen de Donegal, todo el mundo conoce el nombre.

Sublime gracia

Elvis Presley, Andrea Bocelli, Whitney Houston, Rod Stewart... las grandes voces se atreven con las grandes canciones, y no hay canción más grande que Amazing Grace. Junto a Auld Lang Syne, el Cumpleaños Feliz y Jingle Bells, esta oda de arrepentimiento dirigida al Señor y dedicada al poder del cambio es una de las canciones realmente universales. En ella, un pobre desdichado busca piedad y expiación.

John Newton no fue únicamente el autor de la canción: él mismo era aquél desdichado.

Tempestad en la mar

Según te contará cualquier biógrafo acerca de la juventud de John Newton, y según nos relata Ruth-Garvey Williams de la iniciativa Amazing Grace en Inishowen, era un canalla:

"Cuando tenía 23 años, John Newton era un marinero malhablado que trabajaba en la trata de esclavos. Newton había rechazado el cristianismo y le encantaba criticar y reírse de la gente con fe".

De hecho, en su viaje de vuelta a Inglaterra desde África en 1748, Newton cayó tan mal entre la tripulación que el capitán le culpó de la violenta tempestad que casi acaba con la vida de todos ellos".

Y aunque aquella tempestad frente a la costa de Donegal no se cobró la vida de John, sí que la cambió.

Cualquier puerto es bueno en una tormenta

Durante la tormenta que casi se cobró su vida y la de sus compañeros de viaje, Newton sintió un pavor total y absoluto, y se dirigió a Dios en busca de piedad. La clemencia llegó en forma de Lough Swilly, un tranquilo lago que separa los condados de Donegal y Derry-Londonderry. Fue aquí en Inishowen donde se pudo reparar el barco y hospedar a la tripulación.

Según Ruth Garvey-Williams, lo primero que debió sentir Newton al llegar a Swilly fue alivio. "La tensión y el miedo de las semanas pasadas en el mar", prosigue, "se esfumaron cuando la tripulación pisó tierra firme".

Felizmente, aquella calma que desprendía Lough Swilly en el siglo XVIII se mantiene intacta.

Después de la tempestad llega la calma

"Me ocurre a menudo que siento aquella misma sensación de paz y de "refugio" cuando paseo al lado del lago y miro hacia el agua o escucho cómo las olas llegan suavemente a la orilla", nos cuenta Ruth. "No importa lo ocupada que esté, unos instantes en la orilla de Lough Swilly son como respirar profundamente". Pero Newton y la tripulación no se habrían fijado solamente en el paisaje. Los cuidados y la atención que recibieron de parte de los lugareños fue algo único. En los años transcurridos, no se ha perdido nada de esa calidez.

"Durante el Festival Amazing Grace de este año, los visitantes se quedaron absolutamente impresionados por la calidez de la bienvenida que recibieron en Buncrana. Los lugareños sienten pasión por su región y se esfuerzan en compartir con los visitantes la belleza de la naturaleza y su patrimonio cultural".

Bienvenidos a Inishowen

Ya fuera Lough Swilly, Inishowen o salvarse de la tempestad, Newton era un hombre nuevo. A partir de ese momento, renunció a seguir trabajando en la trata de esclavos, se convirtió en amigo y aliado político del abolicionista William Wilberforce y por supuesto, escribió Amazing Grace.

Así que la próxima vez que cantes Amazing Grace, acuérdate de John Newton y recuerda que ni él, ni la canción, hubieran llegado hasta nosotros sin la calma inspirada por Lough Swilly y la península de Inishowen.

Esto sí que es música celestial.