El triángulo vikingo

A Viking reconstruction, The Irish National Heritage Park, County Wexford
A Viking reconstruction, The Irish National Heritage Park, County Wexford

La herencia vikinga tiene raíces profundas en Irlanda: haz una visita a Waterford, Kilkenny o Wexford y te darás cuenta

Mejor aún, ¿porqué no incluir a los tres en una gira por carretera del "soleado sureste"?

Los vikingos dejaron huella en Irlanda, de eso no cabe duda. Cerniéndose sobre una Irlanda desprevenida desde Escandinavia, hordas de salvajes caminantes llegaron por primera vez en el siglo VIII. Saquearon los monasterios de Irlanda, lucharon contra sus reyes y se marcharon no solo con tesoros de valor incalculable y objetos religiosos, también con irlandeses que sirvieron de esclavos.

Pero los invasores nórdicos no dejaron solo desolación y tinieblas, hay otras cosas por las que les estamos muy agradecidos. También pusieron los cimientos de muchas poblaciones irlandesas, incluida la ciudad más antigua de la isla, Waterford, que fundaron colonos nórdicos en 941 d. de C.

De hecho, el nombre Waterford viene del nórdico Veðrafjǫrðr, que podría significar "fiordo de carnero" o "fiordo ventoso". Más de mil años después, puedes ver una exhibición fascinante con sus tesoros, en la torre de Reginald.

La torre es una fortificación defensiva del siglo XIII que se levanta, con forma de pimentero, sobre el corazón del propio triángulo vikingo de Waterford, una parte de la ciudad que también incluye el flamante centro de interpretación Waterford Crystal. Entre sus tesoros se encuentra el avatar más antiguo que se conoce de un waterfordiano, tallado sobre una pesa de plomo del siglo IX, descubierta en un yacimiento vikingo junto al río Suir.

Hacia las cuevas

El legado vikingo de Irlanda no está solamente por encima del suelo, en museos o ruinas monásticas. Se esconde también bajo tierra, hecho que descubrió un guía en el Condado de Kilkenny, dentro de la cueva de Dunmoreen 1999.

Según se cuenta, el guía se detuvo para recoger algo de basura cuando descubrió un tesoro oculto de monedas de plata, lingotes, brazaletes, hebillas de bronce y una seda excepcional. Aún se puede ver parte del tesoro en el centro de interpretación de la cueva, junto a los pormenores de una leyenda algo más tenebrosa...

Se descubrieron huesos en lo más profundo de la cueva, indicando posiblemente una terrible masacre vikinga en 928 d. de C....

El soleado sureste

Wexford es otro pueblo del sureste con profundas raíces vikingas. Afincado en la boca del río Slaney, los vikingos desembarcaron aquí por primera vez en 819 d. de C., para fundar después un asentamiento que llamaron Veisafjǫrðr ("cala de la marisma").

Hoy en día, las influencias nórdicas y normandas se conjugan en un pueblo que ha mantenido su atmósfera compacta y medieval, aunque las únicas hordas con las que podrías cruzarte son los aficionados a la ópera que corren cada año al Festival de Ópera de Wexford.

Suponiendo que viajes en coche en vez de en drakkar vikingo, las carreteras que conectan Waterford, Kilkenny y Wexford son excursiones fantásticas al volante. Se llega a las ciudades en sí pasando por ríos, playas, festivales, castillos y cafés.

Su legado vikingo es complejo. Pero su exploración es uno de los sencillos placeres que regala Irlanda.