Sligo y Donegal

Thatched cottage at Bloody Foreland, Donegal
Thatched cottage at Bloody Foreland, Donegal

Está la naturaleza salvaje, y luego están Sligo y Donegal. Bienvenidos al salvaje oeste de Irlanda

Están entrevistando a Enya, la cantante, en la radio. El entrevistador elogia su álbum y deja que "fluya hasta la última nota" de Orinoco Flow. Al final, sus preguntas tocan sobre el tema de la inspiración. ¿De dónde le llegan las canciones? "Me sirve de mucha inspiración estar en casa, en Donegal", responde ella.

Pues claro que sí. La costa de Donegal dibuja kilómetro tras kilómetro de sinuosas y desiertas playas de arena blanca. A lo largo del litoral también puedes encontrar el antiguo fuerte de piedra de Grianán de Aileach, que mira desde lo alto sobre la península de Inishowen. Sus orígenes datan de 1.700 a. de C. Sí, has leído bien: a. de C.

Luego la costa pasa por pueblos marítimos de habla gaélica, Gweedore y Dungloe, para volver a subir hacia los acantilados de Slieve League, unos de los acantilados marinos más altos de Europa.

Un patio de recreo costero

La costa de Donegal no solo es preciosa: también es funcional. Estas aguas se han convertido en el nirvana de los surferos. Bundoran ha sido definido por CNN y National Geographic como uno de los mejores pueblos del mundo para practicar el surf. Por encima de las olas, se suelen ver alpinistas que escalan los acantilados de Donegal.

En lo alto de uno de esos acantilados se encuentra la encalada Termon House, en el pueblo de Maghery. Lo que fue una vez el hogar de un terrateniente durante la época de la hambruna se ha convertido ahora en acogedor alojamiento mantenido por el Irish Landmark Trust.

Sligo: belleza natural

Enya no es la única que encuentra inspiración en la costa noroeste de Irlanda. El lado salvaje de Irlanda se puede encontrar también algo más al sur, en el Condado de Sligo. Hay dos hombres irlandeses que definen Sligo: el artista Jack B Yeats, que lo pintó, y el poeta William B Yeats, que lo describió en su poesía.

Pero antes de sumergirte en el condado de Yeats, pégate un chapuzón en sus playas. Easkey, Rosses Point y Strandhill trazan la costa del condado. Pero en Mullaghmore es donde te topas con la magnitud de un enorme icono de Sligo, Ben Bulben.

A la sombra de Ben Bulben, en Drumcliff, yace la última morada de WB Yeats. La montaña es el marco natural más impresionante de Sligo. Esta zona también alberga el castillo de Classiebawn, que fue una vez propiedad de la realeza británica.

Conexiones Reales

Gira hacia el interior desde la ciudad de Sligo y dirígete a Knocknarea, donde te encontrarás con una agradable sorpresa en la cima. ¿Ese montón de piedras? Es la tumba de uno de los miembros de la realeza irlandesa más tristemente célebres y legendarios, la reina Medb.

El legado bélico que dejó esta Reina de Connacht la define como un personaje digno de las historias que se cuentan sobre ella. No sabemos si su propia historia terminó realmente bajo esta pila de piedras, pero lo dramático del lugar encaja con su memoria.

La abadía de Sligo es otro icono legendario lleno de recuerdos: 800 años de recuerdos, para ser exactos. Uno de ellos es de los devotos que salvaron la campana de plata de la abadía de un ataque en 1641, lanzándola a Lough Gill. Solamente quien esté libre de pecado puede oírla repicar, según cuentan.

En su poema, Bajo Ben Bulben, WB Yeats animó al jinete a que "pasara de largo". No hace falta seguir su ejemplo. Cantidad de cosas en Donegal y Sligo harán que te quieras quedar.