Sligo

Strandhill Beach
Strandhill Beach

Ciudad del Cabo tiene su Montaña de la Mesa, Sligo tiene su Ben Bulben, la seña de identidad de un condado y un litoral famosos en el mundo entero por ser la tierra de Yeats...

¿Qué hubiera pensado el poeta y dramaturgo William Butler (o WB para nosotros) Yeats del surf en olas gigantes? ¿Qué clase de poesía habría compuesto el ganador del Premio Nobel de haber aparecido por Mullaghmore para encontrarse con una tropa de surfistas en plena sesión de tow-in sobre una de las olas más grandes de Europa occidental?

Arrojar "una mirada fría" sería sólo el principio.

Naturalmente, ha habido muchos cambios desde que Sligo inspirara algunas de las más grandes obras de Yeats. Pero también hay mucho que ha quedado exactamente como él lo dejó. ¿Te apetece una excursión en barco alrededor de la isla en el lago de Inishfree? Hecho. ¿Quieres hacer un picnic en la maravillosa tierra salvaje del parque forestal de Dooney Rock? No hay problema. ¿Qué tal un buen paseo por Hazelwood? Es como si Aengus el errante (el héroe del poema de Yeats, The Song of Wandering Aengus, que describe la búsqueda de su amada) acabara de pasar por allí.

Y luego, claro, está Ben Bulben: un telón de fondo tan alucinante para Sligo como lo es la Montaña de la Mesa para Ciudad del Cabo. Debajo de esta montaña extraordinaria, formada hace milenios por glaciales, yace también el propio poeta, en el cementerio de Drumcliff. "Bajo la cumbre desnuda de Ben Bulben", como él mismo había predicho.

En la ciudad...

Yeats también está presente en Sligo town. Échale un vistazo al Yeats Memorial Building, que acoge una escuela internacional de verano, y a la escultura del poeta por Rowan Gillespie en la entrada del Ulster Bank, por ejemplo. Pero William no era el único Yeats. Su hermano Jack fue uno de los más grandes pintores de Irlanda y llegó a decir que rara vez pintaba algo que no llevara "un poco de Sligo dentro".

Una familia con talento, desde luego. Comprueba tú mismo la influencia que tuvo Sligo en la obra de Jack B Yeats en la brillante Niland Collection de la Model Gallery. Después, las tiendas, restaurantes, pubs y vida nocturna de Sligo town podrían abrirte el apetito y animarte a comprar o crear algo de arte.

Fuera de la ciudad

Sligo, como te podrás imaginar viendo los surferos en Mullaghmore (fíjate en la ola gigante prowlers, si no nos crees), también tiene una costa que no está nada mal. Hay pueblos de costa como Rosses Point y Easkey, un gran sitio para los deportes acuáticos. En el verano, los barcos navegan costa afuera hacia la isla de Inishmurray, donde San Molaise fundó un monasterio en el siglo VI. Incluso puedes pegarte un baño con algas en una bañera victoriana en Enniscrone.

Si no estás más que empezando con el surf, podrás encontrar olas más pequeñas en una de las escuelas de Enniscrone y Strandhill. O también puedes, claro está, olvidarte del surf por completo. Levanta los pies y relájate con una pinta de cerveza fresca o un chocolate caliente, disfruta de las vistas del puerto, de ver salir a los barcos de pesca, de Ben Bulben al fondo y más lejos, los acantilados de Slieve League... no necesitas una tabla de surf, ni siquiera un poeta, para disfrutar de esto.