El puente de cuerda de Carrick-a-Rede

Carrick-a-Rede rope bridge, County Antrim
Carrick-a-Rede rope bridge, County Antrim

“Estaba aterrorizada. ¡No se lo digáis a mis compañeros!” Te presentamos a Caroline Redmond, directora del puente de cuerda de Carrick-a-Rede, situado en el Condado de Antrim.

La cita anterior es la sincera respuesta a cómo se sintió Caroline la primera vez que cruzó el puente de cuerda que lleva a Carrick (que significa “roca” en gaélico), la isla a la que le debe su nombre. Pero oye, tenemos que ser justos con ella: solo tenía siete años.

Y aun así, fue capaz de hacer de tripas corazón y cruzar el famosísimo puente que se balancea treinta metros por encima de la costa rocosa del norte de Antrim.

¡Y vaya si se balancea! Además, notarás que se mueve al pasar… Aunque no tienes de qué preocuparte, porque la seguridad está más que garantizada. “Al trabajar aquí día tras día, enseguida se te pasa el miedo” dice Caroline. "¡Decir que está bien construido es quedarse corto!”

Cruzar Carrick-a-rede puede acabar pareciendo un pequeño paseo sin importancia. Al fin y al cabo, no son más que veinte metros de nada… pero si le preguntas a alguien que lo haya cruzado lo que le pareció, muy pronto te darás cuenta de que es una experiencia de las que no se olvidan.

“Iba bien siempre que no bajara la vista” explica Emily Alexander, quien viajó a la costa de la Calzada desde el Reino Unido y cruzó el puente en 2012. “Una vez te subes la sensación es increíble, aunque dar los primeros pasos impone bastante… Fue genial, muy divertido. Volvería a cruzarlo seguro.”

Kimberley Wanzer describe esta experiencia en la página de Facebook de Descubre Irlanda del modo más descriptivo posible: ¡con muchos signos de exclamación! “¡Lo crucé hace una semana! ¡¡¡QUÉ PASADA!!! Me encantó, nunca he visto nada tan bonito en mi vida.”

Cuentos de pescadores

Y Kimberley no se equivoca: el puente, los acantilados, el mar y la isla son una maravilla. Pero ¿alguien puede explicarnos qué pinta en el paisaje este minúsculo puente de cuerda?

“Durante más de 250 años los pescadores utilizaron este puente” nos relata Caroline. “Les permitía llegar a las mejores zonas para la pesca del salmón migratorio. Después de pasar un año o más en los profundos océanos del norte, el salmón regresa a los ríos que lo vieron nacer en la costa norte. Y su ruta migratoria en dirección oeste pasa por Carrick-a-Rede.”

En 2002 dejaron de faenar aquí pescadores, al cambiar la ruta de migración del salmón. Hoy, su legado es una casa rústica aislada de paredes encaladas situada en un repecho de la isla de Carrick que desafía a los elementos.

“Ahí está la antigua casa de los pescadores” nos explica Caroline. Un nuevo proyecto lo restaurará para que quede igual que cuando se marchó el último pescador, en 2002. Es una colección de fotos, recuerdos y artefactos suministrados por los lugareños. En resumen, una gran cantidad de información muy valiosa sobre el puente y su extensa historia.”

De sirenas y sellos

Esa extensa historia no hace sino perpetuarse gracias a los 250.000 visitantes que tuvo el puente en 2011. Este ha quedado retratado en sellos, ha dado la bienvenida a la antorcha olímpica en 2012 y ha aparecido como finalista en concursos de fotografía del National Geographic.

En un comentario bajo la imagen, el fotógrafo Vinay Amlani añade:

“Si escuchas atentamente, oirás el canto de las sirenas.”

Cruzar este puente, con sus 250 años de historia, testigo de la llegada de la antorcha olímpica e incluso de mitológicas sirenas marinas bien vale la pena, ¿no te parece?