Kildare

Japanese gardens, Kildare
Japanese gardens, Kildare

Kildare es el rey de los condados. Así que te recibirá con todos los honores

Kildare siempre ha tenido mucho estilo. Al fin y al cabo, este es el condado que organizó la Ryder Cup sobre un campo diseñado por Arnold Palmer en el K Club.

Aquí es donde encontrarás Castletown House, la mansión más grande de Irlanda. También encontrarás aquí el paraguas de lunares de Marilyn Monroe o el vestido de cóctel rosa eléctrico que llevó Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes, además de otros objetos de interés y pertenencias de personajes famosos en el Museum of Style Icons de Newbridge.

Situada a dos pasos de Dublín, el repertorio de hoteles de lujo, balnearios y casas de huéspedes que ofrece Kildare la convierten en la base perfecta para ir y venir de la ciudad. Pero si aquí mismo puedes vivir como un rajá, igual no llegas siquiera a la ciudad.

Puedes irte de compras a precios "outlet" en el centro comercial Kildare Village; puedes probar la comida gourmet de los gastropubs o visitar verdes prados en los que galopan y pastan ejemplares espléndidos de caballo.

El condado de pura sangre Pregúntale a la reina Isabel II.

La monarca británica es una gran aficionada a todo lo ecuestre y rindió visita a Kildare como parte de su histórica visita de Estado a Irlanda en 2011. Potreros exuberantes y muchos de los mejores sementales de Irlanda, establos, hipódromos... todo esto encontrarás en el condado de pura sangre: basta mencionar los hipódromos de The Curragh, Punchestown y Naas.

Uno de los platos fuertes de la visita de la Reina fue su excursión a los Establos Nacionales, el acaballadero que sirve de hogar para muchos de los mejores caballos de Irlanda. Si los visitas durante la estación adecuada, también podrás contemplar los primeros pasos vacilantes de los potrillos, pero aparte de esta escena pintoresca, aquí hay mucho más que ver. 

Hay un museo ecuestre, el Irish Horse Museum, donde podrás ver el esqueleto de Arkle, el tres veces ganador de la Cheltenham Gold Cup. En los jardines japoneses hay árboles bonsái de 200 años, rocas de lava del monte Vesuvio y una senda que traza el viaje del hombre por la vida. También está el jardín botánico St Fiachra's Garden, que lleva el nombre del santo patrón de los jardineros irlandeses.

Patrimonio y pitidos

Patrimonio Pero no todo aquí son caballos y buena vida. Kildare también es donde encontrarás la ciénaga de Allen, casi perennemente azotada por el viento, y una sección del restaurado Royal Canal que podrás recorrer relajadamente y a tu aire. Hay una obra maestra en forma de cruz elevada del siglo VIII en Moone, y el castillo de Maynooth está en el centro de la ciudad universitaria que lleva el mismo nombre.

Kildare también acoge una de las grandes rutas de Irlanda para recorrer en coche. Siguiendo el circuito de la Gordon Bennett Cup, en la que automovilistas audaces como Carlow y Laois pasaban zumbando por Kildare en 1903, el trazado de 167 km. te devuelve a una época en la que el límite de velocidad en Irlanda era de menos de 20 km. por hora.

También fue una época en que un automóvil no solo hacía girar cabezas a su paso, sino que iba a una velocidad que permitía tomarse un té y disfrutar tranquilamente de la ocasión. Te alegrará saber que hoy en día, ¡puedes viajar a velocidades algo más altas!