La península de Dingle

Dingle Peninsula, County Kerry
Dingle Peninsula, County Kerry

National Geographic llegó a llamarlo "el lugar más bello de la tierra”. Ha sufrido a los vikingos, dado la bienvenida a Hollywood y el lugareño más famoso es un delfín. Esta es la península de Dingle

Empezamos en el mismo Dingle. Empujado hacia la bahía por una modesta cordillera, Dingle es seguramente uno de los pueblos con más encanto de la isla. Pequeñas tiendas y joyerías eclécticas en Green Street abren paso hacia pubs íntimos y acogedores como Ashes y Foxy John's. Está última es una tienda de bricolaje con grifos de cerveza y, por lo tanto, el único pub del país donde puedes beber una pinta mientras pasas por la ferretería, todo de una.

Lleno de sabor local

Más que una pantalla, el cine de Dingle es un portal para viajar en el tiempo. Probablemente existan ya pantallas de televisión más grandes, pero nunca podrán igualar la atmósfera de este lugar. Café Litreacha en Dykegate Street combina la singular tranquilidad de una librería con el sándwich tostado más sabroso que probarás en mucho tiempo. Además, Fungie el delfín sigue pidiendo que le hagan caso. ¡Y se lo hacen! Barcos enteros de gente... El residente más famoso de Dingle tiene incluso su propia cuenta de Twitter, para fans ávidos de noticias suyas: @fungiedingle.

Un litoral colmado de vistas

Al oeste del pueblo de Dingle yace un litoral asombroso. Toma la carretera hasta el pueblo de Ballyferriter y pasea por la playa de Beál Bán, que solo conocen los lugareños. Cuando hayas disfrutado de las vistas sobre el vasto océano Atlántico, entenderás porqué han guardado el secreto.

Sigue por la costa hasta llegar a los acantilados de Clogher, donde la autora de Dingle, Felicity Hayes-McCoy, recomienda otro paseo. "Seguramente querrás traerte la cámara", aconseja. "Incluso en un día gris, ascender por los prados verdes hasta encontrarte justo encima de la espuma y el oleaje del Atlántico es tremendo".

Cerámica sin prisas

Golpeada por el viento sobre el cabo de Clogher se encuentra el taller y tienda de alfarería de Louis Mulcahy, reconocido ceramista irlandés. Entra en su café y prueba la tarta de limón o la ensalada de queso de cabra... o atrévete tú mismo a fabricar tu propia pieza de cerámica en el torno que hay en la planta de abajo.

En la distancia se ven las islas Blasket. Según Lasse, el hijo de Louis que lleva la alfarería junto a su padre, son otra de las joyas de la zona: "Mirando hacia las Blasket, puedes imaginarte a la Armada española pasando por el estrecho de Blasket hace casi cuatro siglos; también puedes imaginar los pequeños puntitos que eran los pescadores de la isla en sus naomhógs (embarcaciones tradicionales) haciéndose a la mar en busca de caballa".

Si lo permite el clima, toma el ferry hasta Great Blasket. Las playas son casi tropicales y podrás hacerte una idea de lo dura que habrá sido aquí la vida hasta que se abandonara la isla en 1953. Es algo que tardarás mucho tiempo en olvidar.

Los exploradores

Claro que la península de Dingle es famosa no solo por sus vistas: también por sus personajes. Por ejemplo, el lugareño Tom Crean, explorador de la Antártida. Fue en las planicies heladas del Polo Sur dónde uno de los hijos más notables de Dingle se hizo un nombre.

El South Pole Inn, en Annascaul, fue una vez propiedad de Crean. Siéntate junto al fuego y caliéntate los pies después de una buena visita a pie. Luego, toma de nuevo la carretera de la costa hasta la playa de Minard, donde las ruinas de un castillo siguen vigilando el horizonte.

Encuentra asiento en alguna piedra lisa y considera lo acertados que estaban los señores de National Geographic.

Es hora de que volvieran.