Las Sperrin se han ganado a pulso ser consideradas las más bellas. Extendiéndose desde Straban en el Condado de Tyrone hasta la orilla de Lough Neagh al este, la elevación más grande de Irlanda del Norte ha sido designada como Área de extraordinaria belleza natural.
Puede llegar a sorprender que lo que hace 400 años era un obstáculo haya florecido hasta convertirse en una gran atracción. En 1609, cuando representantes de los gremios de Londres visitaron el Ulster, se les mantenía bien alejados de estas colinas azotadas por el viento, por miedo de que se desanimaran los futuros colonos.
La estrategia funcionó y llegaron los colonos. Hasta hoy en día, la gente sigue viniendo.
Entre valles escondidos e hilos de ríos y carreteras, las Sperrin acogen una naturaleza perfecta para los amantes de los espacios totalmente abiertos. Lo mejor de todo es que este paraíso del caminante está a tan solo una hora de carretera desde Belfast o Derry.
¿Qué hay en un nombre?
El nombre gaélico de las Sperrin, Cnoc Speirin ("colinas puntiagudas"), puede llevar a la confusión. Estas montañas son más bien del tipo "levemente redondeadas", con alguna cumbre rocosa de vez en cuando, regalando vistas a los campos, bosques y vías fluviales que hay más abajo.
Los amantes de sitios patrimoniales también tienen mucho que ver. Uno de los mayores atractivos de las Sperrin son los círculos de piedra de Beaghmore cerca de Cookstown, pero no son más que el principio. La zona entera está salpicada de miles de menhires y tumbas prehistóricas.
Según cuenta la leyenda, la cordillera más grande de Irlanda del Norte es también donde San Patricio, después de desterrar a todas las serpientes de la isla, atrapó a la última de su especie en una charca de Banagher Glen... ¡así que no te alejes demasiado de tu trébol irlandés!
La fiebre del oro
Las Sperrin no son solo un paraíso de caminantes. Los brezales son también populares entre jinetes, ciclistas, paracaidistas y parapentistas (el Club de Parapentistas del Ulster aprovecha plenamente las corrientes de aire en espiral que se dan sobre Magilligan Point). El cercano centro de interpretación de An Creagán también ofrece una interpretación para toda la familia de la zona pantanosa circundante.
Además, no creas que vayas a encontrar sólo tesoros arqueológicos. ¿No te hemos dicho nada del oro? Las primeras pepitas que se encontraron en un río de la zona fueron registradas en 1657 y, hoy en día, existe una mina de oro en Curraghinalt.
Se ha encontrado oro en muchos otros lugares, ¡así que mantén los ojos abiertos por si ves brillar algo!