Kilkenny es famosa por muchas cosas: su majestuoso castillo envuelto por enredaderas; una bulliciosa actividad artesanal; callejuelas adoquinadas y pasajes secretos; 1.000 años de historia y festivales vibrantes.
La combinación mágica de cultura y ocio atrae a muchísima gente a esta cautivadora ciudad patrimonial, a tan solo 90 minutos al sur de Dublín.
Kilkenny es el corazón y espíritu de la Irlanda medieval, célebre por el ambiente ecléctico que recorre sus laberínticas callejuelas normandas. Entre quiebros y giros alrededor de abadías, catedrales y murallas a medio derrumbar, se encuentra incluso un castillo de principios del siglo XIII. Está rodeado de preciosos jardines que son un imán para los más artísticos de los lugareños, niños alegres y turistas que se relajan al sol en los días de buen tiempo.
Pequeña y de bellas formas
Puede que sea una ciudad más bien pequeña, pero no cabe duda de que tiene una arquitectura grandiosa. Pasea sin rumbo y te encontrarás con la torre irlandesa de San Canice, del siglo VI; el Shea Alms House, del siglo XVI y el Thosel, del siglo XVIII, que sirve ahora de Ayuntamiento de Kilkenny.
Una ruta artesanal
Encima la ciudad tiene muchos talleres artesenales, festivales de arte y comedia, son especialistas de hurling de la GAA (Asociación de los deportes gaélicos de Irlanda) y tiene divertidos pubs antiguos como Tynan's y Cleeres y ya tienes tu escapada a la ciudad de Kilkenny cubierta.
En palabras de Michael Conway, cardiólogo y propietario de la taberna del siglo XVI, The Hole in the Wall: "La esencia de la ciudad es la antigüedad viva y alma histórica que ha sido preservada con toda su magia...todo ello combinado con una población que contribuye a un ambiente vibrante".
¿Suena bien? Go the Cats...