Sumérgete en la historia del Titanic, el buque que se construyó en Belfast y que, como todo el mundo sabe, chocó contra un iceberg. Esa tragedia se conmemora hoy en día en el impresionante centro de interpretación ubicado en el mismo lugar en el que se construyó el transatlántico.
Recomendamos que le dediques al menos tres horas para apreciar toda la combinación de imágenes en movimiento, efectos especiales y reconstrucciones. Recuerda reservar las entradas con antelación. El Huffington Post lo describe así: "simplemente impresionante a cada paso. No es un museo, es una experiencia".
Si quieres probar el desayuno de los campeones degusta un Ulster fry, que te dejará listo para todo el día; o acércate a la fábrica de caramelos de Aunt Sandra, donde puedes probar el fudge (un delicioso caramelo de dulce de leche) y dulces de todos los colores. Créenos: es imposible que salgas de ahí con las manos vacías.
3. Haz un tour de los murales en taxi
Una de las mejores formas de ver las famosas murallas de Belfast es apuntándote a un tour en taxi negro. Los conductores saben mucho y ofrecen una lección de historia informativa que refleja las tradiciones intrínsecas de la ciudad y cuenta la historia del conflicto de Irlanda del Norte.
La amplia variedad de temas cubren desde la agitación y los conflictos políticos hasta la conmemoración de eventos históricos y religiosos mucho más antiguos. También aborda los murales más recientes que han infundido vida en la ciudad, celebrando los iconos deportivos y culturales de la ciudad. Trae una cámara, esto no te lo puedes perder.
4. Hazte hincha de los Belfast Giants y disfruta de algo de ciencia
En el año 2000 llegó a la ciudad el primer equipo de hockey sobre hielo, los Belfast Giants, y se instalaron en el Odyssey Arena. Desde su llegada, han revolucionado la ciudad y se ha creado una enorme base de seguidores locales. El lema del equipo: "En la tierra de los Gigantes, todos somos iguales" ha conquistado a todo el mundo y hay un ambiente eléctrico en los partidos de temporada, desde septiembre hasta abril.
En el Odyssey Arena también se organizan conciertos de rock y pop. Es un gigantesco complejo de ocio que incluye cine, IMAX y una bolera cubierta, además de cafés, bares y restaurantes. También alberga un enorme centro científico conocido como W5, una forma de interpretar la ciencia de primera mano a través de unas impresionantes 180 exposiciones interactivas. Cosas muy chulas para niños de todas las edades...
5. Déjate impresionar por los tesoros del Museo del Ulster
Reluciente tras una remodelación de millones de libras, el plato fuerte del Museo del Ulster es la historia y prehistoria de Irlanda, contada a través de exposiciones que trazan el nacimiento de la artesanía y del comercio en Belfast. Hay una maravilla en cada esquina, así que dedícale el tiempo suficiente como para disfrutarlas.
Puedes visitar salas de geología, arte europeo y americano, de la historia del conflicto de Irlanda del Norte, y mucho más. A los niños les gusta especialmente el esqueleto del extinguido ciervo gigante de Irlanda y la famosa momia del egipcio Takabuti.