Recorre un enclave monástico sagrado a orillas del río en el condado de Offaly, un lugar forjado por la fe, el conocimiento y la creatividad.
Ubicado en las orillas del Río Shannon y envuelto en misterio, el enclave monástico de Clonmacnoise, del siglo VI, es uno de los destinos históricos más excepcionales de Irlanda. Fundado por San Ciarán en el año 544, este lugar sagrado te transporta a una época de gran creatividad religiosa, literaria y artística, y te envuelve con historias de incursiones vikingas, devoción y vínculos con la realeza. Los exuberantes campos verdes, las praderas de las tierras bajas y las tranquilas aguas gris azuladas del Shannon dan la sensación de haber descubierto un secreto de la época paleocristiana, un lugar congelado en el tiempo.


Clonmacnoise, condado de Offaly
Cortesía de Kevin Griffin para Fáilte Ireland
En el siglo VI, mientras gran parte de Europa se sumía en la Edad Media, Irlanda estaba en pleno apogeo, hasta tal punto que la isla llegó a ser conocida como la "Tierra de los Santos y los Sabios". Desde esa época hasta el siglo XII, Clonmacnoise fue un centro de estudios de gran renombre que atraía a estudiantes de toda Europa.
Las imponentes ruinas que se pueden ver hoy en día, muchas de las cuales han sido objeto de exhaustivos trabajos de conservación, reflejan la intensa actividad que en su día se desarrolló en este lugar, donde vivían y trabajaban entre 1500 y 2000 personas durante el siglo XI. Al contemplar hoy estas ruinas cubiertas de líquenes, es fácil imaginar el ajetreo de los monjes y el rasgueo y garabateo de los artistas que creaban de todo, desde manuscritos hasta obras en piedra y metal.


Athlone, condado de Westmeath
Dada su proximidad a Athlone, es una buena idea combinar una visita a Clonmacnoise con unos días en esta pequeña pero animada localidad situada en el Corazón Secreto de Irlanda. Además del animado Sean’s Bar, considerado el pub más antiguo de Irlanda, y de una elegante galería de arte contemporáneo llamada Luan, Athlone cuenta con un castillo del siglo XII que ofrece unas impresionantes vistas del Río Shannon.
Es precisamente esta combinación de naturaleza y cultura lo que convierte a Athlone en un destino tan gratificante, con fantásticas aventuras al aire libre a un paso de casa, desde paseos en barco por el lago Ree hasta recorridos en bicicleta por la Old Rail Trail Greenway, una ruta todoterreno construida expresamente entre Athlone y Mullingar. Después de unos días en la naturaleza, relájate en acogedores pubs y cena en magníficos restaurantes, desde el aclamado Thyme hasta el favorito de los locales, The Fatted Calf.