Paraíso para los surfistas
El mar y la tierra se unen para crear una vista de pura poesía en el tramo de la Ruta Costera del Atlántico que conecta Sligo y Donegal
Surf en aguas embravecidas. Bosques esmeralda. La forma en que el terreno penetra en el océano. La combinación de fuerzas colosales crea pura poesía en el litoral de Mayo, Sligo y Donegal. Los amantes de las emociones fuertes en busca de su próximo subidón de adrenalina, almas creativas buscando alimento para su espíritu, y cualquiera que simplemente sepa apreciar la belleza salvaje de la naturaleza, todos encontrarán lo que buscan en esta preciosa franja de la Ruta Costera del Atlántico.
Día 1
Déjate llevar por las salvajes olas del Atlántico norte y por las dulces palabras del poeta W. B. Yeats.
De Bundoran a la iglesia de Drumcliffe
Explora el día 1Una costa esculpida por la naturaleza
Bundoran, condado de Donegal
Surfistas en Bundoran
Esta costa esculpida durante milenios se caracteriza por la espectacularidad de sus vistas, mientras que el Atlántico produce con regularidad la tormenta perfecta para surfear a lo largo del litoral. Bundoran se encuentra en el condado de Donegal y es conocida como la capital del surf de Irlanda. National Geographic incluyó a esta localidad en su lista de las 20 mejores ciudades surferas del mundo. Si eres nuevo en las olas, ¡Bundoran Surf Co. ofrece clases para todas las edades y condiciones físicas para que todo el mundo pueda sacar el máximo provecho de su visita!
15 km
Litorales y castillos
Mullaghmore Head, condado de Sligo
Castillo de Classiebawn
En Mullaghmore Head, en Sligo, se encuentra lo que los surfistas profesionales coinciden en calificar como uno de los mejores lugares de grandes olas de Europa. Observa impresionado desde la playa cómo los surfistas avanzan en el agua y cabalgan las olas. ¿No te gusta el surf? Visita el castillo de Classiebawn, donde las olas del océano se forman bajo los torreones y torres. A continuación, tómate un momento para contemplar el perfil de la montaña Ben Bulben, que llena el horizonte.
15 km
Surf ancestral, atrapado en el tiempo
Condado de Sligo
Playa de Streedagh
Los 3 km de suave arena dorada de la playa de Streedagh Strand unen Streedagh Point y la isla de Conor. Rema entre las olas y contempla los arrecifes donde algunas de las naves de la Armada Española buscaron refugio durante una fuerte tormenta en 1588. Abre bien los ojos porque los afloramientos de piedra caliza albergan antiguos fósiles formados hace más de 4 millones de años. ¡Si tienes suerte puede que veas alguno!
De lo antiguo a lo moderno, visita la aldea artesana de Rathcormac. Este tranquilo centro de creatividad en el que se elaboran diseños exquisitos proliferó en torno a Benbulben Pottery Studio, el estudio de cerámica de Dave McLoughlin. Además, puedes verle trabajar.
Si dispones de más tiempo, debes conocer al galardonado perro pastor de Martin Feeney. Pronto comprobarás que no se trata de un perro cualquiera, y la pareja te sorprenderá con su dominio del arte de guiar a las ovejas en los parajes naturales de Irlanda.
9 km
Abre bien los ojos
Mansión de Lissadell, condado de Sligo
Huerto victoriano en la mansión de Lissadell
¿Te encantan las humildes patatas? Entonces, ¡te encantarán la mansión y los jardines de Lissadell! En sus terrenos, encontrarás nada más y nada menos que 180 variedades de patatas, una de las mayores colecciones del mundo, cuidadas con cariño en el huerto de estilo victoriano. Por otra parte, en la playa de Lissadell, los potentes graznidos de las barnaclas clariblancas crean una banda sonora distintiva y un espectáculo extraordinario.
Si dispones de más tiempo, pasea por el bosque que rodea el lago de Glencar en Leitrim y, brillando bajo los rayos del sol, te encontrarás con la majestuosa catarata que W. B. Yeats inmortalizó en su poema “El niño robado”.
8 km
La poesía cobra vida
Iglesia de Drumcliffe, condado de Sligo
Tumba de W. B. Yeats
Para Yeats, Sligo era «La Tierra del Deseo del Corazón", el lugar que inspiró su poesía más hermosa, reflejo de la sensación de paz y serenidad que sentía siempre que estaba aquí. El propio Yeats está enterrado en el cementerio de Drumcliffe, a la sombra de su amada montaña Ben Bulben.
Puedes seguir su trayectoria con una visita a Lough Gill, donde se encuentra la isla lacustre de Innisfree, inmortalizada en uno de los poemas más célebres de Yeats. Pasea por los bosques de los alrededores o haz una excursión en barco desde Sligo y sumérgete en el mundo del poeta.