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Vikingos: ¿sabías que...?

Cinco cosas que probablemente no sepas acerca de estos aventureros escandinavos.

1. Fueron bautizados por ermitaños

No es ningún secreto que los vikingos aterrorizaron las comunidades cristianas de Irlanda. En su búsqueda de oro y tesoros, los vikingos quemaron y saquearon un sinfín de enclaves monásticos en toda la isla. Sin embargo, hubo una ocasión en la que nació una amistad entre monjes irlandeses e invasores nórdicos. Ocurrió cuando Olaf Tryggvason fue bautizado en la isla de Skellig Michael, en el Condado de Kerry, por un ermitaño que vivía allí. Tryggvason llegaría a convertirse en Rey de Noruega.

Compruébalo tú mismo: Skellig Michael, Condado de Kerry

2. Nos dejaron muchos nombres

¿Crees que todos los nombres en Irlanda vienen del gaélico? Pues no. Resulta que tenemos que dar gracias a los vikingos por algunos de los nombres de lugares más curiosos de la isla. Por ejemplo, Waterford viene del nórdico "Vadrefjord" o "fiordo de las aguas". En el Condado de Kerry, el nombre del puerto de Smerwick viene del nórdico "Smør Vick", o "puerto de la mantequilla" (desde aquí se transportaba la mantequilla al Condado de Limerick). El Condado de Down sufrió incontables ataques vikingos, centrados en la zona de Strangford Lough, que los vikingos conocían como "Strangfyorthe" o "lugar de fuertes corrientes".

Compruébalo tú mismo: Puerto de Smerwick/oratorio de Gallarus; ciudad de Waterford; Strangford Lough

3. Hicieron huir a los monjes

Aunque debemos la fundación de Dublín y Waterford a los vikingos, sería muy generoso decir que su tiempo en Irlanda fue una época de paz. Toma, por ejemplo, cualquier enclave monástico como Clonmacnoise, Glendalough y la isla de Devenish en Lough Erne, verás que hay un aspecto arquitectónico que todos tienen en común: una torre irlandesa. Existe un amplio consenso que dice que los monjes usaban estos edificios cónicos como campanarios, pero ese no era el único uso que tenían. Durante los ataques vikingos, los monjes solían esconderse y esconder sus cálices, cruces, oro y otros objetos de valor en el punto más alto de la torre. Los vikingos contrarrestaron esta táctica prendiendo fuego a las torres hasta que los monjes salieran, o acabaran calcinados.

Compruébalo tú mismo: Clonmacnoise, Condado de Offaly; Glendalough, Condado de Wicklow; isla de Devenish, Condado de Fermanagh; Catedral de Santa Brígida y torre irlandesa, Condado de Kildare

4. Influyeron en nuestro arte

A los vikingos no les faltaba su lado sensible, y el estilo Urnes es prueba de ello. Derivado de un estilo decorativo usado en la iglesia de madera de Urnes en el sur de Noruega, ésta es la respuesta nórdica al remolino celta que se puede ver en lugares como Newgrange y en un sinfín de piezas de joyería tradicional. Caracterizado por animales entrelazados como serpientes y galgos, el motivo aparece en varias reliquias históricas de precio incalculable. Entre ellas se encuentra el sarcófago de piedra de la capilla de Cormac, en la Roca de Cashel, y la Cruz de Cong, que se encuentra en el Museo Nacional de Irlanda, en Dublín.

Compruébalo tú mismo: Capilla de Cormac en la Roca de Cashel, Condado de Tipperary; El Museo Nacional de Irlanda: Arqueología, Kildare Street, Condado de Dublín.

5. Fueron derrotados por Brian Boru

Después de haber visto como casi toda su tribu (los Dál Cais) y su madre fueron asesinados por los vikingos, Brian Boru, Alto Rey de Irlanda a principios del siglo XI, no sentía mucha simpatía por los vikingos. Tras convertirse en jefe de un pequeño ejército de dalcassianos y liderar con maestría sus ataques de guerrilla contra los vikingos, el ascenso meteórico de Brian lo vio convertirse en Rey del Munster. Las célebres batallas de Cashel y Dublín lo afianzaron como salvador de Irlanda. Entonces, a principios del siglo XI, los vikingos de Dublín y las fuerzas nativas se rebelaron contra Boru. La revuelta tuvo su punto álgido en la batalla del pueblo costero de Clontarf. Boru ganó la batalla pero fue asesinado por un soldado enemigo clandestino, en el momento de la retirada. Se dice que los huesos de Boru están enterrados en el muro norte de la catedral de San Patricio de la Iglesia de Irlanda, en Armagh.

Compruébalo tú mismo: Catedral de San Patricio de la Iglesia de Irlanda, ciudad de Armagh; La Roca de Cashel, Condado de Tipperary; Brian Boru Heritage Centre, Condado de Clare.

Para la historia completa de los vikingos en Irlanda, contada de forma amena e interactiva, visita Dublinia en la ciudad de Dublín. También en Dublín, el Viking Splash Tour es una atracción en tierra y agua por la que te acompañarán amables guías vikingos.

La primera temporada de Vikingos se pudo ver en TNT y Antena 3. TNT estrena la segunda temporada de Vikingos en abril 2014.

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