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Irlanda a través de la lente de un fotógrafo paisajista

Irlanda es famosa (bueno, más bien célebre) por sus cielos en continuo cambio. Las nubes pueden oscurecerse en segundos y empezar a diluviar, pero antes de que te dé tiempo a abrir el paraguas, el sol vuelve a brillar.

El clima frustraría a muchos fotógrafos paisajistas, salvo a Derek Smyth. Sus imágenes captan esas escenas nubosas y a la vez soleadas que caracterizan los cielos irlandeses.

Le pedimos que compartiera sus secretos.

Atardecer en Dunree

A los fotógrafos les encanta la calidad de la luz de los primeros momentos del amanecer y los últimos rayos de luz antes de atardecer. En esos momentos, el sol está bajo y produce una luz suave y difusa mucho más favorecedora que la del duro sol de mediodía. Esta puesta de sol captada en Dunree Head, en el condado de Donegal, es un buen ejemplo de ello: las nubes enmarcadas por el cálido resplandor naranja que desprende el sol al ponerse contra el cielo azul de la tarde.


Nube viajera

El cielo estaba casi despejado esa mañana mientras me dirigía a las las Montañas de Mourne, justo sobre Cloughmore. De repente, se formó esta gran nube que pasó flotando por el horizonte para completar la fotografía. La dura luz ayudó a perfilar los detalles de la gran nube que domina la imagen, haciéndola mucho más impresionante.

Atardecer en Bloody Foreland

Me había pasado la mayor parte de una nubosa tarde en las rocas de Bloody Foreland, en el condado de Donegal, fotografiando el bravo mar golpeando contra las rocas. Justo antes de la puesta de sol, se abrió un hueco entre las nubes que me permitió hacer esta fotografía. El sol poniente está cubierto de amenazadoras nubes oscuras, mientras que el reflejo del sol sobre el mar llama la atención sobre la belleza del agitado oleaje.

Detalles otoñales

El brillante sol de la tarde se detiene sobre un árbol situado en la ribera del río Glendasan, cerca del asentamiento monástico y la torre circular de Glendalough, en el condado de Wicklow. El cielo estaba despejado, por lo que la luz del sol de la tarde era muy fuerte y directa. Era la luz ideal para destacar el árbol contra el fondo de oscuras montañas. Aunque la luz era dura, la fotografía tiene un toque cálido gracias al resplandor naranja de los árboles.

Mañana brumosa en Glendalough

El sol aún no había despuntado sobre el horizonte y no había viento que alterara la superficie del agua en una brumosa mañana en el Upper Lake del valle de Glendalough. Estos elementos se combinaron para ofrecer una maravillosa y suave luz matinal sobre los árboles y las montañas que rodean el lago. Todo ello se refleja en el agua en calma. Cuando la luz solar no incide directamente en la escena, la luz es suave y difusa y hace brillar los colores. Poco después de tomar la fotografía, el sol salió, empezó a soplar el viento y el momento se esfumó.

Luz de luna en Fanad

Esta fotografía del Faro de Fanad, en el condado de Donegal, se tomó aproximadamente una hora después de la puesta de sol, en el momento en que empezó a salir la luna. Tomar una foto bajo la luz de la luna requiere una exposición larga. Aumenté la sensibilidad a 400 con una velocidad de obturación de 10 segundos. Estos ajustes me ayudaron a reducir los trazos borrosos de una luna que avanzaba lentamente.

Vea más fotografías de la obra de Derek Smyth.

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