Castillos irlandeses

Fantasmas, grandes dinastías y el don de la elocuencia... tratándose de los castillos de Irlanda, nunca puedes estar seguro de qué historias te encontrarás detrás del siguiente torreón

Los castillos de Irlanda dan la sensación de haber estado siempre, pero en realidad llevan aquí escasamente un milenio.

Aparecidos con la llegada de los anglo-normandos, estos castillos fueron primero construcciones de tierra y madera, pero para finales del siglo XII ya se estaban reemplazando estos materiales por otro mucho más permanente: la piedra.

La era del castillo

Después de las fortalezas normandas, llegaron las casas torre defensivas, casas solariegas de estilo isabelino, victoriano y señorial, además de otras fantasías arquitectónicas en edificios nuevos y adaptaciones de estructuras originales. ¿El resultado? Una variopinta colección de ruinas, mezcolanzas medievales y enormes construcciones majestuosas que parecen haberse construido a propósito para sorprenderte cuando menos te lo esperas.

Puck, el simpático fantasma del castillo

Tomemos el ejemplo del castillo de Malahide. No hay muchas familias que puedan decir "llevamos 800 años viviendo aquí", pero es verdad en el caso de la familia Talbot, que vivió en esta joya del norte de Dublín hasta 1973. El castillo data del siglo XII, fue ampliado durante el reino de Eduardo IV y se le añadieron los torreones en 1765.

La última restauración ha traído un flamante mercado cubierto, aunque hay cosas que no cambian... hablamos del travieso fantasma Puck, un vigilante del castillo del siglo XVI.

Jefes tribales y patrullas

Dirigiéndote hacia el noroeste, el enorme castillo de Enniskillen es la antigua sede de los Maguire, los jefes tribales y peces gordos locales que disponían de su propia armada privada de 1.500 barcos para patrullar las aguas del Lough Erne superior e inferior. Hoy en día es el hogar del Museo Condal de Fermanagh y del museo del regimiento de los Fusileros Reales de Inniskilling. El paisaje sigue impresionando.

Derrumbándose hacia el mar

Por otra parte, el castillo de Dunluce en el Condado de Antrim parece sacado directamente de una novela de fantasía. ¿Una entrada imponente? No te pierdas el puente de piedra. ¿Situación impresionante? Acércate al borde de los acantilados de basalto sobre los que se tambalean las ruinas del siglo XVII y echa un vistazo al atronador oleaje más abajo.

Todo queda en familia

¿Qué decir de los castillos que se mantienen como hogares familiares? Los Plunkett, señores de Dunsany, han habitado la joya que es el castillo de Dunsany en Meath desde hace casi ocho siglos. Es un hogar en toda regla, en el que se siente uno en casa, con una impresionante colección privada de arte, rarezas arquitectónicas y tesoros históricos (de hecho, se cuenta que es el hogar que más tiempo lleva habitado de toda Irlanda).

Cuanto más explores, más encontrarás para explorar

¿Sabías que el castillo de Lismore llegó a ser el hogar de Sir Walter Raleigh, el hombre que trajo la patata a Irlanda? ¿O que el castillo de Cahir en el Condado de Tipperary apareció en las primeras escenas de la película Excalibur?

¿Te habíamos contado que un beso a la piedra de Blarney en el castillo de Blarney, en Cork, transmite el legendario "don de la elocuencia"?

Tenlo en cuenta. Puede que te venga bien al contar tus aventuras irlandesas.

3 para no perderse

Castillo de Bunratty, Condado de Clare

¿Te apetece pasar una velada relajada en una sala de banquetes tradicional con una copa de aguamiel caliente? En Bunratty puedes. Pero hay más cosas para disfrutar, además de una velada medieval con banquete y baile. El castillo se construyó en 1425 y es la fortaleza medieval más completa y auténtica de Irlanda.

Pasea sin rumbo y disfruta de sus más de 450 muebles y artefactos históricos o explora el parque folclórico de Bunratty en la finca que rodea el castillo, con su reconstrucción de casas y granjas del siglo XIX.

Castillo de Carrickfergus, Condado de Antrim

Esta fortaleza normanda es uno de los castillos más asombrosos de Irlanda del Norte, en una situación espectacular a orillas de Belfast Lough. A lo largo de sus 800 años de historia, Carrickfergus se ha visto asediado por escoceses, irlandeses, ingleses y los franceses. Durante la Segunda Guerra Mundial se usó como refugio antiaéreo. Pero hoy en día disfruta de una existencia pacífica con un gran centro de interpretación, teatro audiovisual y tours guiados.

Castillo de Trim, Condado de Meath

Si tienes la sensación de haber visto antes el castillo de Trim, tienes razón: esta gran construcción de piedra apareció en la película de Mel Gibson, Braveheart. Alzándose imponente sobre el paisaje, el castillo de Trim, del siglo XII, es el castillo anglo-normando más grande de Irlanda y fue construido sobre el emplazamiento de una estructura anterior hecha de madera. Aquí, la gran atracción es la enorme torre de homenaje de 20 caras, a la que se puede acceder únicamente con el tour guiado. Si no puedes organizarlo, no te preocupes. Tan solo con ver el sitio es suficiente.