El glamour de El gran Gatsby – en Irlanda

Decadent dinner at Ballyfin ofrecido por <a href="http://www.ballyfin.com/Home.aspx" >Ballyfin Hotel</a>
Decadent dinner at Ballyfin ofrecido por Ballyfin Hotel

Cuando aparezcan los créditos finales de El gran Gatsby, probablemente haya una cosa que no podamos quitarnos de la cabeza: “¡Qué estilo tenían en los años veinte!”. Y la verdad es que sí. Pero lo siguen teniendo. Sólo hay que saber dónde buscarlo

A Baz Luhrmann no le suele asustar el glamour. El amor está en el aire, Moulin Rouge, Romeo y Julieta... incluso consiguió crear escenas de lujosa decadencia entre la arena del desierto en Australia.

En esta ocasión, el director australiano se centra en el personaje más elegante de F Scott Fitzgerald. En tan solo dos minutos de trailer, queda claro que el de Fitzgerald y Luhrmann es un matrimonio perfecto: los locos años veinte han recuperado todo su esplendor.

Pero aunque así sea, no parece justo que los únicos en divertirse sean Di Caprio, Tobey Maguire y Carey Mulligan.

Estilo imperecedero

Lisnavagh House, que limita con los Condados de Carlow y Wicklow, es el tipo de lugar que le hubiera sentado a Gatsby como anillo al dedo. Antes incluso de ver el interior, el pórtico cubierto de hiedra ya te transporta mágicamente a otra época. Al entrar te das cuenta de que la cosa va en serio. Los tocadores están adornados con espejos de caoba y delicados frascos de perfume. Los salones están cuidadosamente colmados de elegancia de la Belle Époque y siempre espera una botella fría de Moët en su cubitera de madera.

La anfitriona y propietaria, Emily Bunbury, entiende la atracción de revivir el glamour de la época de Gatsby en este entorno:

"Cálidas chimeneas, cenas a la luz de las velas hasta para 40 comensales, o para 20 huéspedes sentados alrededor de una gran mesa de caoba; cócteles; un ambiente cargado de nostalgia; jardines de césped perfectamente cuidado; terrenos de recreo victorianos; romanticismo... hay muchos aspectos de Lisnavagh House que han sido modernizados para el siglo XXI, pero a veces te asalta la sensación de que el tiempo se ha parado..."

El tamaño no importa

"Y las grandes fiestas me gustan, son tan íntimas. Las fiestas íntimas carecen de intimidad".The Great Gastby, F Scott Fitzgerald

Aquí es donde no podemos estar de acuerdo con el señor Gatsby. No hay nada malo con las fiestas íntimas. De hecho, las fiestas íntimas son maravillosas. Lo importante es contar con los invitados adecuados.

Y el ambiente perfecto.

Una mesa en Crom

Pocos conocen el castillo de Crom mejor que su administrador, Noel Johnston.

Según él, esta histórica propiedad a orillas del Lough Erne superior en Fermanagh es perfecta para una fiesta de hasta 80 invitados. Un tamaño muy del gusto de Gatsby.

Para algo un poco más íntimo, exploremos el ala oeste del castillo de Crom. Escondido en un agradable rincón del grandioso edificio frente al lago, el ala oeste forma un sugerente espacio independiente con salas bellamente empapeladas, camas con dosel y muebles antiguos impecablemente tapizados. En esta parte del castillo, los baños recuerdan más a un bar clandestino de los años veinte que a un aseo de señoritas, y siempre espera una botella de champán, enfriándose sobre la mesa de caoba.

Mientras te calientas al lado de la chimenea de mármol blanco, no puedes dejar de pensar que una sola noche no es suficiente para una fiesta en este lugar. Habrá que quedarse el fin de semana.

Después de la fiesta

Noel es muy consciente de que una reunión al más puro estilo Gatsby es algo de lo que hay que recuperarse. Si una sesión nocturna acabara dando en una mañana difícil, el remedio que recomienda es...¿un paseo en barca?

"Venir a Crom sin salir al lago es como no haber estado aquí. Tenemos una barca en la que caben 12 o 14 personas. Súbete a bordo y explora los lagos con tranquilidad y a tu propio ritmo. No hay nada mejor que el chapoteo del agua entre las pequeñas islas verdes que hay esparcidas por el lago para despejar la mente. Sé de lo que hablo..."

El pequeño Gatsby que llevas dentro

¿Te gustaría tener tu propia experiencia al estilo del gran Gatsby? Aquí tienes más propiedades de época, perfectas para dar ese toque de glamour:

Castillo de Lisheen, Condado de Tipperary

Arañas de luces suspendidas de techos decorados con delicadeza, imponentes ventanas de guillotina que se abren al paisaje de Tipperary y estatuas griegas esparcidas entre los baños. ¿Será el castillo con la decoración más bella de toda Irlanda?

Ballyvolane House, Condado de Cork

Aquí, el comedor está pensado para grandes banquetes. Además, la fruta que se usa para los cócteles de ruibarbo viene directamente del huerto de tus anfitriones. Pura lujuria.

Castillo de Lismore

Una estrecha relación tanto con Fred Astaire como con JFK le añaden intriga a este castillo que se levanta imponente sobre el río Blackwater, en un pedazo especialmente exuberante del Condado de Waterford. Así lo describieron unos visitantes recientes: "Unas vacaciones en el castillo de Lismore son como vivir en un sueño". Los mayordomos personales, chóferes y criados le dan ese toque añadido de extravagancia.