Drácula en Dublín

El autor de Drácula, Bram Stoker, tiene una fama literaria en el mundo comparable a la de James Joyce, pero no es lo único que tenían en común...

La moda de los vampiros lleva tiempo dominando la cultura popular: series como Crepúsculo y True Blood, o la Entrevista con el vampiro de Anne Rice harán que tú te muerdas las uñas mientras los protagonistas muerden cuellos. Pero todos siguen las huellas del vampiro más famoso de todos: El conde Drácula.

Resulta que tenemos que agradecérselo todo a la oscura imaginación de un dublinés.

Bram Stoker, el autor de Drácula, nació en Clontarf, un suburbio costero de Dublín, en 1847. Se crió, estudió, trabajó y se casó en la ciudad, y gran parte del Dublín por el que deambulaba Stoker sigue en pie.

Inicios en Clontarf

El primer hogar familiar de Stoker estaba en el número 15 de Marino Crescent, en Clontarf: una enorme casa georgiana. Se puso a la venta en 2012, pudiendo así fans y curiosos descubrir fotos, e incluso un vídeo que publicó la inmobiliaria del interior de la casa, con muchos de sus elementos originales.

A la vuelta de la esquina, como homenaje a su famoso vecino, está Bram's Café. Jimmy Bowler, el dueño, ve entrar a muchos aficionados a Stoker que le acribillan con preguntas; guarda apuntes detrás del mostrador para consultas rápidas.

Campeón universitario de atletismo

El Trinity College de Dublín es la universidad más antigua de Irlanda, un elegante mosaico de edificios históricos, viejas bibliotecas y adoquines que no deben haber cambiado mucho desde que Stoker anduviera por aquí como estudiante.

Stoker fue campeón universitario de atletismo, futbolista talentoso y presidente de la Sociedad Filosófica. Jarlath Killeen, profesor de literatura victoriana en Trinity College, admite que sí se siente una emoción al estudiar a Stoker en las mismas aulas en las que él mismo estuvo sentado.

"¡Aunque sospecho que a Stoker se le hubiera encontrado antes en los campos de atletismo que en las aulas!", dice.

¿La influencia del castillo?

El castillo de Dublín fue la siguiente reliquia en la vida de Stoker. El autor trabajó allí como funcionario público y puede que el castillo influyera sobre su imagen de la morada de Drácula... Stoker nunca visitó realmente Rumanía.

De hecho, el formato en el que está escrito Drácula (entradas de diario, notas, telegramas) es, esencialmente, una carpeta de pruebas. Refleja el trabajo de Stoker como funcionario, en el que debía recopilar carpetas sobre casos de toda Irlanda.

Círculos literarios en el Dublín victoriano

Una de las cosas más curiosas que tiene el mundo de la literatura irlandesa es la forma que tienen sus protagonistas de tropezar el uno con el otro. Por ejemplo, Stoker le robó la novia a Oscar Wilde. Se llamaba Florence Balcombe, y acabaría casándose con ella el 4 de diciembre de 1878 en la iglesia de Santa Ana, en Dawson Street, Dublín.

Hoy en día hay un busto de Stoker en la iglesia de Santa Ana y un retrato suyo en el Centro de escritores irlandeses en Parnell Square, Dublín. Su ciudad le rinde homenaje cada año en el Festival de Bram Stoker y hace un guiño a su memoria con la presencia del enterrador e imitador de Drácula Paddy Drac, que acecha en el desfile del día de San Patricio.

También puedes cavilar sobre los inicios del gran hombre probando un Dracula burger poco hecha en Bram's Café.

En cierto modo, Stoker no era más que otro dublinés con una imaginación desenfrenada. Como sabes, de eso no nos falta.