Belleza irlandesa en las montañas

Las cadenas montañosas de Irlanda se encuentran principalmente en los condados costeros, lo que le da a la isla una forma parecida a la de un bol

¿Escalar cada montaña? Bueno, al menos empecemos por San Patricio... Cada año, miles de peregrinos suben descalzos por la ladera de Croagh Patrick en la peregrinación que se realiza en honor al santo patrón de Irlanda. Pero si quitarte los zapatos y escalar a través de la niebla no es lo tuyo, hay cantidad de montañas para elegir, con terrenos que van desde lo desafiante hasta lo totalmente viable…

Empezando en el Condado de Down, las montañas de Mourne se consideran las más pintorescas de Irlanda y le sirvieron de inspiración a CS Lewis para imaginar Narnia en su famoso libro El león, la bruja y el ropero.

Los afilados picos de los Twelve Bens en Connemara, en el Condado de Galway, son una presencia dominante sobre la zona, pudiéndose ver en toda esta accidentada región. Un Ben de otro tipo, Ben Bulben, es popular entre alpinistas e inspiró un famoso poema de WB Yeats, Bajo Ben Bulben.

El tamaño compacto de Irlanda hace fácil el acceso a las montañas desde las principales ciudades: desde Divis y Black Mountain en Belfast puedes ver incluso hasta Escocia en un día despejado, mientras que las hermosas montañas de Wicklow suponen un inesperado retiro a tan solo 30 minutos del bullicio urbano de Dublín.

Si estás buscando el punto más alto de la isla, no te pierdas MacGillycuddy's Reeks y la formidable Carrauntoohil en el Condado de Kerry. Surge imponente con 1.041 m. de altura. ¡Imagínate que en un día despejado puedes ver kilómetro tras kilómetro a la redonda!