Islas de aventuras

"Por lo general, saber qué hora es en la isla depende, curiosamente, de la dirección del viento" El dramaturgo John Millington Synge acerca de las islas Aran

Hasta que no te encuentres en el límite de alguna de las islas Aran, no llegarás a sentir que has llegado al fin del mundo. Las islas de Irlanda ofrecen algo especial: un ambiente de desconexión total con el resto del mundo y la sensación de estar en un lugar que no se parece a ningún otro.

Desde las increíbles costas sacudidas por el viento y las olas, hasta la simpatía genuina de los lugareños, cada isla ofrece su carácter distintivo y una belleza pura y nítida que parece tener un efecto perdurable en los visitantes.

Las islas Aran te esperan frente a la costa oeste, rodeadas del salvaje Atlántico. Tienen un aura romántico con muros de piedra, fuertes prehistóricos, costas sacudidas por el viento y playas inmaculadas. También son famosas sus gruesos jerseys de Aran, diseñados para hacer frente al tumultuoso clima de invierno.

Las escarpadas Skellig se alzan como un pináculo sobre aguas atlánticas frente al Condado de Kerry y son un sitio de patrimonio mundial de la Unesco. Además, son un lugar lleno de fauna salvaje; hubo también monjes que vivieron aquí en chozas de piedra en forma de colmena, del periodo paleocristiano, que aún se pueden visitar hoy en día. La isla de Bere en el Condado de Cork es un lugar idílico famoso por ser un lugar de avistamiento de delfines y ballenas, mientras que la reserva natural de la isla de Rathlin en Antrim tiene la novedad añadida de estar rodeada de más de 40 restos de naufragios.

Nuestros lagos también tienen islas. Desembarca en White Island en Lough Erne inferior para explorar los restos de una iglesia del siglo XII y ocho figuras talladas en piedra sobre sus paredes.

Estés buscando playas de nítida arena blanca o montañas escarpadas repletas de aves marinas, las islas de Irlanda lo tienen todo cubierto... y vayas donde vayas, olvídate de las muchedumbres.