6 vistas espectaculares en la costa de Irlanda

Mares rompientes, altísimos acantilados, islas solitarias e imponentes faros, embárcate en una aventura hasta estos increíbles puntos de observación y serás recompensado con unas vistas impresionantes de Irlanda.

1. Malin Head, Condado de Donegal

Malin Head es el punto más septentrional de Irlanda. Esta abrupta tierra en la península de Inishowen, que se erige entre las aguas del Atlántico, parece surgida de otro mundo. Dondequiera que mires, hay paisajes vírgenes, colinas azotadas por el viento y profundos valles, testimonio del poder del mar. Domina el lugar una sensación de sereno aislamiento. Es, además, el punto de partida y llegada de la ruta costera del Atlántico, dependiendo de hacia qué dirección te dirijas, y si tienes tiempo para alzar la vista, podrías tener el honor de observar las luces del norte brillando con suavidad en el cielo.

2. Mizen Head, Condado de Cork

Inquebrantable ante los vientos salados y las olas rompientes del Atlántico, Mizen Head surge del mar como un enorme leviatán. Este conjunto de acantilados y valles en el punto más meridional de Irlanda se encuentra en el otro extremo de la ruta costera del Atlántico, y los paisajes oceánicos te dejarán boquiabierto. Sube hasta la Estación de Señales Marítimas y contempla el lugar donde el faro de Fastnet Rock se eleva entre los agitados mares sobre una diminuta isla apodada "la lágrima de Irlanda". O aún mejor, cuando cruces el puente hacia el centro de visitas de Mizen Head para descubrir la rica historia marítima de la zona, tómate un momento para mirar abajo, puesto que en esas aguas se han avistado delfines, focas y ballenas jorobadas.

3. Isla de Rathlin, Condado de Antrim

La isla de Rathlin da la sensación de pertenecer a otro mundo. Pese a encontrarse a un breve trayecto en ferry de Barrycastle, esta isla con forma de L había sido el refugio de Roberto I Bruce, expulsado de Escocia por Eduardo I. Actualmente, la habitan unas 140 personas y ofrece unas vistas totalmente increíbles de la costa frente a ella. ¿Nuestra recomendación? Visita el faro de Rathlin West, un faro construido "al revés" y un refugio para las aves marinas que emite un destello rojo por la noche.

4. Howth Head, Condado de Dublín

Sobresaliendo de la bahía de Dublín se encuentra la península de Howth. En esta formación de tierra que surge del mar, se sitúa el bonito pueblo costero de Howth, el lugar perfecto para disfrutar de un helado y un encuentro casual con las focas que viven en el puerto. Sin embargo, la cima de Howth acapara toda la atención. Puedes llegar a lo más alto en autobús o, si te sientes activo, subir caminando por los senderos. Una vez allí, serás recompensado con unas vistas impresionantes de la ciudad de Dublín. Para disfrutar del mejor efecto, sube justo cuando el sol empieza a ponerse para contemplar cómo brillan las luces de la ciudad desde la distancia.

5. Los Gobbins, Condado de Antrim

Cuando se inauguró en 1902, los Gobbins eran una maravilla de la ingeniería en la que la mecánica y la naturaleza se unían para crear una experiencia única. Esta ruta en los acantilados avanza serpenteante alrededor de la escarpada pared rocosa de la ruta costera de la Calzada. Mientras avanzas, no olvides mirar hacia abajo, ya que el sendero gira y se adentra en el mar, creando un acuario natural de agua y criaturas marinas. Cuando camines a través de las cuevas marinas naturales y los puentes meticulosamente construidos a mano, mientras contemplas el turbulento océano más abajo, comprenderás por qué tantos turistas victorianos visitaron esta maravilla hecha a mano con una excepcional meticulosidad.

6. Los acantilados de Moher, Condado de Clare

Ninguna lista de vistas costeras emblemáticas estaría completa sin los acantilados de Moher. Estos asombrosos acantilados se han erigido sobre el Atlántico durante milenios. Desde ellos, la extensión marina aparentemente infinita tiene un aspecto mágico, sobre todo cuando sabes que no hay nada que se interponga entre ti y el continente americano aparte de las olas y el agua. Los acantilados bordean la costa a lo largo de ocho kilómetros, pero quizá el lugar que ofrece la mejor panorámica de ellos es la torre O'Brien del siglo XIX, que se eleva orgullosa en el cabo. Es una vista que simplemente no olvidarás jamás.


Descubre vistas que te dejarán boquiabierto en este emblemático recorrido por Irlanda

La Ruta Costera del Atlántico