El sendero de los Apalaches en Irlanda

Cualquiera que se disponga a recorrer el famoso sendero de los Apalaches en los Estados Unidos sabe que le queda un largo camino. Pero hoy en día, ese viaje puede incluso acabar en el otro lado del Atlántico.

Con 3.500 kilómetros de longitud, el sendero sigue creciendo. Tiene unos 300 millones de años y es el único sendero del mundo que recorre todo un océano. Desde luego, el sendero de los Apalaches no es una ruta de senderismo cualquiera.

Separadas por movimientos tectónicos hace millones de años, las cordilleras de Norteamérica y Europa estuvieron una vez unidas. Ahora, lo están de nuevo gracias al Sendero Internacional de los Apalaches.

Fue en 2010 cuando Donegal, en la costa noroeste de Irlanda, se sumó oficialmente a los mapas del sendero de los Apalaches. En ese mapa aparece el sendero separado en dos por un gran charco: el Océano Atlántico. Desde sus orígenes en Georgia, EE UU, el sendero vuelve a tierra firme de la manera más espectacular posible: Los acantilados de Slieve League en Donegal.

La ruta

Al comenzar el tramo irlandés de la ruta, no hay forma de escapar de los Slieve Leagues. ¿Y por qué querrías hacerlo? Unos de los acantilados más altos de Europa, el sendero de los Leagues sube hasta unos 600 metros. Eso supone casi tres veces la altura de los acantilados de Moher en Clare.

Cumbre

Formidables e imponentes, los acantilados incluyen un trecho vertiginoso de sendero, acertadamente denominado "One Man's Pass" ("desfiladero de un solo hombre"). Claro que los senderistas principiantes no tienen por qué preocuparse, ya que el sendero es increíblemente variado. Rutas como el Pilgrim's Path ("senda del peregrino") ofrecen panoramas alucinantes, sin el vértigo.

Cerca de la cima de Slieve League se encuentra Eagle's Nest ("nido de águila"), con una perspectiva a vista de pájaro que hace honor a su nombre. Hacia el sur se encuentran los condados de Sligo y Mayo y la Ruta Salvaje del Atlántico, mientras que al norte espera el Monte Errigal y las montañas "Seven Sisters" ("las siete hermanas").

El experto

El lugareño Sean Mullan dirige tours a pie por todo el norte de Irlanda y disfruta de ver la reacción de los visitantes cuando llegan al sendero de los Apalaches en Donegal.

"Normalmente, cuando llegamos al suroeste de Donegal y a la Ruta Salvaje del Atlántico, acabamos de pasar tres días en el precioso Antrim con sus pastos verdes y valles boscosos", explica Sean. "El contraste es total: parece como si ya empezara el continente americano... roca, brezo, muros de piedra, barcos de pesca, playas de arena dorada..."

Cascada de Assarancagh

Santos y surf

Desde los acantilados de Slieve League el sendero cruza la tierra natal de un santo irlandés: Columba. Esta zona aislada está cerca de donde nació San Columba en el siglo VI. Columba se recuerda a lo largo de la senda de Slí Cholmcille que desciende desde los acantilados hasta las playas de arena de Silver Strand y Maghera.

Ese mismo sendero recorre un buen tramo de la región gaeltacht (de habla gaélica) de Donegal. Casi todos los lugareños son bilingües y están encantados de enseñar a los visitantes "cúpla focal" (unas cuantas palabras).

Avanzando hacia el interior, el río Owenea con su abundancia de salmones es lo único que te separa del pueblo de Glenties y su mercado. Ahí encontrarás calidez, hospitalidad y muchos pubs. Un agradable final para tu excursión de 119 kilómetros.

Magia

Pero la verdad es que etiquetar al sendero de los Apalaches en Donegal como una "excursión" no le hace justicia. Para Sean Murray, la ruta tiene algo casi místico:

"Hasta cuando hay niebla el ambiente es mágico, o quizás lo sea incluso más, parece que fuera a aparecer un ser arcaico acercándose hacia ti detrás de una colina", dice Sean. "Naturalmente, no soy objetivo pero yo diría que es la mejor ruta de costa y montaña en Irlanda".

Niebla mística y excursionistas felices. En Donegal no podía faltar la magia.