Dublín Literario

Dublín, declarada Ciudad de la Literatura por la Unesco, se siente orgullosa, y con razón, de sus gigantes literarios. Sigue sus pasos por los hitos literarios de Dublín.

¿Es Raglan Road uno de tus poemas favoritos? Entonces siéntate en un banco bajo la escultura de bronce del poeta Patrick Kavanagh y contempla el Gran Canal junto a él. ¿La Importancia de llamarse Ernesto de Óscar Wilde te parece desternillante? En tal caso, quítate el sombrero en señal de agradecimiento cuando pases bajo su estatua en Merrion Square.

Hay un puente sobre el río Liffey en memoria de un tal Samuel Beckett. Un teatro en Trinity College conmemora a Anne Enright, ganadora del Premio Booker. Si para ti My Fair Lady siempre será Pigmalión, no te olvides de incluir la casa natal de George Bernard Shaw en tu ruta literaria de Dublín.

Pero esto no es todo... Aquí tienes otros cinco hitos literarios para tu lista.

Bloomsday

Ulises, obra cumbre de James Joyce y posiblemente la mejor novela de la historia de la literatura, sucede en Dublín y trata acerca de Dublín. El 16 de junio todos los años la ciudad le rinde tributo al novelista con la fiesta de Bloomsday, en la que los Joyceanos se ponen ropa eduardiana y se reúnen para celebrar lecturas públicas de Ulises No olvides que en Dublín puedes disfrutar de Joyce todo el año; chócale la mano a su estatua en North Earl Street, acércate al centro de James Joyce, o incluso llévate un poco de jabón de limón de Sweny's, un vestigio real de Ulises de tamaño natural.

Museo de escritores de Dublín

En lugares como el Museo de escritores de Dublín lo encontrarás todo sobre los gigantes de la literatura. Fotografías de tonos sepia de un Óscar Wilde de aspecto libertino, postales del dramaturgo Brendan Behan desde Los Ángeles, el teléfono de Samuel Beckett e incluso una primera edición autógrafa del poema The Great Hunger de Patrick Kavanagh. Este es lugar idóneo para pasar un día de inmersión literaria.

The Abbey

Lady Augusta Gregory suele ser considerada la reina del renacimiento literario de Irlanda de principios del siglo XX. Era dramaturga, folklorista y además también era directora de salas de teatro. Lady Gregory fundó The Abbey Theatre de Dublín junto con WB Yeats, inaugurando con ello el renacimiento literario de Dublín. George Bernard Shaw, John Millington Synge y el mismo Yeats son algunos de los nombres que se forjaron en The Abbey.

Hoy día aún se mantiene firmemente en el centro de la vida literaria de Dublín, con charlas, conferencias y producciones teatrales de primer orden.

Una nota más acerca de Yeats: En la Biblioteca Nacional The Yeats Exhibition se sumerge en la vida y la obra del que sin duda es el poeta más importante de Irlanda. Citando al New York Times: "Se trata de una exposición cuya fuerza proviene no sólo de lo astuto del recorrido sino también de la profundidad de las piezas".

Ruta de los pubs literarios de Dublín

La ruta de los pubs literarios de Dublín viene a demostrar elocuentemente el aprecio que los dublineses sienten por la poesía y los monólogos, y consiste en un viaje por todos los pubs y locales donde los grandes de la literatura dejaron su huella.

Neary's, McDaid's, The Old Stand y The Palace Bar: los clásicos del menú. Las imágenes de Kavanagh, Behan, Flann, O'Brien y los demás charlando, bebiendo y soñando hacen que estos locales sean algo más que simplemente bares.

Con el libro apropiado incluso puedes saborear Dublín antes de llegar. Solo necesitas saber por cuál comenzar. Para Colm Quilligan, guía de la Ruta de los pubs literarios, la elección es fácil: "Sin duda alguna Dublineses de James Joyce, una obra escrita con escrupulosa mala intención".

Maeve y el mar

La muerte de Maeve Binchy en 2012 fue motivo de honda tristeza pero su obra aún continúa provocando carcajadas por todo el globo. Y quizá también alguna lágrima. Círculo de amigos, Tara Road. Una casa en Irlanda y Escuela de ilusiones se vendieron como rosquillas y se han convertido en verdaderos bestsellers.

A Maeve se le recuerda con enorme cariño tanto en el pueblo costero de Dalkey, sede del Festival Literario de Dalkey, donde solía leer su relato acerca de la vida en el mismo pueblo, como en el pub de Finnegan de Sorrento Road, donde ella y su marido Gordon tenían siempre una mesa reservada.