Que sigan rodando esas ruedas

Hacer ciclismo alrededor de Irlanda tiene tanto que ver con el paisaje y la diversión como con ir de un sitio a otro. Así que monta y descubre el camino menos trillado.

JFK dijo en una ocasión: "No hay nada como el simple placer de un paseo en bici". ¿Y sabes qué? Parece que la gente de Irlanda está de acuerdo: el ciclismo lleva algún tiempo pegado fuerte y hay clubes de ciclismo por toda la isla. Además, el número de socios de Cycling Ireland ha aumentado en un 50% en los últimos tres años.

Y hay un buen motivo para que a todo el mundo le haya picado el gusanillo: "No hay ningún sitio como Irlanda para hacer ciclismo", dice Rory Wyley, presidente de Cycling Ireland, la asociación de ciclistas en Irlanda. "La asombrosa red de carreteras y boreens (pequeñas carreteras) significa que puedes salir a pedalear sin tener en mente una ruta planificada, simplemente siguiendo tu olfato".

¿Ningún sitio como en Irlanda? Puede que Rory esté en lo cierto. Lonely Planet nombró al Condado de Clare como una de las 10 mejores rutas ciclistas del mundo. Además, otras rutas de ciclismo como el Kingfisher Trail en Irlanda del Norte y la Great Western Greenway en Mayo están atrayendo la atención de ciclistas de todos los niveles y habilidades.

El sitio web del Reino Unido GreenTraveller.co.uk observó que a lo largo de los 370 km del Kingfisher (la primera ruta de larga distancia en Irlanda) "más o menos lo único que verás son bosques, lagos y granjas".

Mundos distintos para ciclistas

Puede que te guste mezclar vistas alucinantes con empinados ascensos por la sinuosa Vico Road del sur de Dublín, hogar de Bono y Enya, o quizás prefieras tomártelo con calma bordeando pastos verdes en los Condados de Tyrone u Offaly. No hace falta que tengas los músculos de las pantorrillas como piedras y lycra fluorescente para disfrutar de las mejores rutas de la isla. Si lo que buscas es terreno en llano, prueba en RoscommonLeitrim (este último inauguró su primer semáforo en 2003). Si lo que quieres es un desafío, dirígete a los glens de Antrim o los Twelve Bens de Connemara para encontrar un terreno más ondulado.

¿Pero qué es lo que distingue realmente a Irlanda?

Algunos creen que es por lo poco trillados que están nuestros caminos, salpicados por ovejas vagando por la campiña, cabras descarriadas y de vez en cuando, un tractor. Otros dicen que es porque somos una isla pequeña y puedes cubrir una enorme variedad de paisajes en nada de tiempo, pasando del color óxido de los pantanos a la blanca arena de la playa en menos de una hora.

Pero nosotros apostamos a que es por la gente: "Seas o no de origen irlandés, creo que todo el que visita sus costas se siente bienvenido en la Isla Esmeralda", escribe Darryl Sewell de Jacksonville, EEUU, acerca de su viaje ciclista con Cycling Holidays Ireland. "¡Yo mismo puedo dar fe, después de haber sido invitado por un lugareño a tomar el té!"