El Temple Bar de Dublín

Open Air Cinema in Meeting House Square
Open Air Cinema in Meeting House Square

Imagina lo mejor de la ciudad de Dublín – pubs, galerías, restaurantes y música – concentrado en un barrio de tan solo unas pocas manzanas. Te presentamos Temple Bar, el adoquinado corazón cultural de la ciudad de Dublín

Empecemos con algo de historia. Temple Bar siempre fue un lugar muy popular: los vikingos ya se establecieron aquí en el año 795 d. C. Las ruinas de aquél asentamiento aún pueden verse en el Castillo de Dublín. Unos cuantos siglos más tarde, el diplomático británico Sir William Temple construyó aquí una grandiosa residencia con jardines. El nombre se quedó y así nació Temple Bar.

La zona de Temple Bar forma un cuadrado en el margen sur del río Liffey, lleno de travesías y callejuelas. Están repletas de boutiques, cafés, galerías y pubs y, en cualquier época del año, abarrotadas de culturalistas y de gente con ganas de fiesta. Es el patio de recreo de la ciudad, donde siempre está pasando algo.

Capital de la Cultura

Temple Bar es el centro del universo cultural de Dublín. Los músicos y artistas callejeros, mercados al aire libre y exhibiciones crean una atmósfera de carnaval. Puedes disfrutar de un espectáculo (hay nada menos que tres teatros para elegir), curiosear en una galería de arte, explorar un mercado, ver un concierto o simplemente sentarte en un café y ver pasar a la gente como en ningún otro lugar de Dublín.

Cultura al cuadrado

Meeting House Square es el cuartel general de la cultura en Temple Bar. Allí se encuentran el Archivo Nacional de Fotografía y la Galería de Fotografía (ambos de entrada libre), además del Instituto Cinematográfico de Irlanda. Aquí también se organizan, de vez en cuando, proyecciones, mercados e incluso un viñedo.

Cada sábado, llega un estallido de color con el mercado de alimentación. La plaza se cubre con enormes toldos para que el mercado puede celebrarse en cualquier clima. En el mercado podrás encontrar frutas y verduras frescas, quesos e incluso ostras. A la vuelta de la esquina, en la plaza principal, los puestos del mercado de libros de Temple Bar contienen todo un mundo de literatura.

Entre las dos plazas se encuentra Filmbase, una meca para cinéfilos con una galería abierta al público, un apetitoso café, conferencias gratuitas y proyecciones.

Los sabores de Temple Bar

¿Te apetece picar algo? Pasea por las calles adoquinadas y déjate guiar por el olfato. Se ofrece género de todo el mundo, desde el restaurante indonesio The Chameleon hasta el bistró francés Les Frères Jacques. Para probar comida tradicional irlandesa, pide el boxty de Gallagher’s Boxty House. Si quieres probar un verdadero manjar, no te pierdas el restaurante Tea Room del Clarence Hotel, donde podrías incluso encontrarte con los dueños, Bono y The Edge.

La noche es nuestra

Al caer el sol, sube el volumen. Temple Bar tiene la mayor densidad de pubs en la ciudad de Dublín, así que aquí no tendrás problemas para tomarte una pinta. Los músicos callejeros se dejan el alma tocando para la gente que sigue la fiesta, saltando de un pub a otro. Puede que los ritmos de la música tradicional irlandesa te inviten a tomar una pinta y bailar. En el bar de Oliver St John Gogarty se toca música tradicional irlandesa en directo, todos los días y todas las noches.

Calle abajo por Fleet St se encuentra el Porterhouse Bar, con su propia cervecería. En uno de los bastiones de la cerveza artesanal en Irlanda, los grifos del Porterhouse no sirven más que las cervezas que ellos mismos han elaborado, aunque también encontrarás más maravillas embotelladas y traídas de todo el mundo.

Algo típico de todo el Temple Bar: un crisol de culturas con una esencia de sabor irlandés.