El oeste de Clare

Wedge tomb, The Burren, Couty Clare
Wedge tomb, The Burren, Couty Clare

Con acantilados icónicos en sus confines, música en su centro e historia en todas partes, ¿ha dado Clare occidental con la fórmula del paraíso vacacional?

Empezamos a lo grande: los acantilados de Moher.

Con una altura de 214 metros, los acantilados parecen sacados directamente de un cuento de Hans Christian Andersen y son la imagen icónica del oeste de Clare.  Hollywood ha tomado nota: éxitos de taquilla como Harry Potter y el misterio del príncipe y La princesa prometida convirtieron a los acantilados en estrellas del cine.

En días despejados se puede ver los acantilados las islas Aran, la bahía de Galway y la cordillera de Twelve Bens. Que tomen nota los amantes de la naturaleza: los acantilados son una Zona de Especial Protección debido a la cantidad innumerable de especies de aves marinas que tienen su hogar en la pared del acantilado.

La belleza del Burren, una experiencia única

Un poco más al norte, el Burren agrega otra maravilla natural a la mezcla, con un bello conjunto inusual de flora que florece entre las fisuras de piedra caliza. La gentiana alpina, el geranio de sangre y la driada de ocho pétalos son algunas de las joyas botánicas del Burren.

Y el Burren alberga 70 tumbas en cuña (algunas más antiguas que las pirámides), incluida la famosa Poulnabrone -una piedra lisa de tres metros de largo que descansa sobre otras dos dispuestas a modo de puerta. En 1985, se descubrió una grieta en una de las piedras que sirven de soporte. Por ello, hubo que desmantelar el dolmen y reemplazar la piedra soporte. Durante esta operación, se aprovechó para realizar excavaciones, por las que se descubrieron los restos de al menos 33 personas enterradas bajo el monumento. Entre los objetos personales enterrados con los esqueletos se encuentran un hacha de piedra, un colgante de hueso, cristales de cuarzo, armas y cerámica.

Bajando al subsuelo

Debajo de la superficie pétrea de aspecto lunar yace un mundo subterráneo: las cuevas de Aillwee son un sistema de cuevas laberínticas con lagos subterráneos, abismos cruzados por puentes y cascadas subterráneas. Además, es uno de los pocos sistemas de cuevas de la isla que se pueden explorar sin necesidad de llevar un equipo especial.

Locos por las olas

Condado de Clare atrae a manadas de amantes de las olas gracias en gran parte a la ola Aileen. Alcanzando entre 7 y 15 metros, Aileen no está hecha para principiantes, pero atrae a algunos de los más grandes surfistas del mundo.

Historia, con un toque original

Un buen antídoto a tanta actividad es un poco de historia.

Si te gustan las historias morbosas, descubre el castillo de Leamanagh, del siglo XV, antigua morada de Red Mary, que encontró un método bastante cruel para deshacerse de su marido.

El castillo de Bunratty hace revivir los banquetes medievales en la era moderna. Puedes disfrutar de una cena suculenta con música tradicional en vivo, ¡toda una experiencia!

Tradiciones musicales

Se ha intentado imitar muchas veces, pero la sesión de música tradicional irlandesa sigue siendo inigualable. Y en el oeste de Clare se puede encontrar una sesión de música tradicional sin problema. No hay noche que pase sin una animada sesión musical en los pubs, como el Monks Bar de Ballyvaughan, Vaughan's en Kilfenora y Tubridy's Bar en Cooraclare. ¡Y estos sólo son la punta del iceberg de los pubs!

Entre el precioso paisaje, actividades al aire libre, un poco de historia e intriga y la vibrante música tradicional irlandesa, no hay mejor lugar de visitar.