Saoirse Ronan: De Carlow a Hollywood

Saoirse Ronan
Saoirse Ronan

“Nuestra próxima invitada es una de las pocas personas que han nominado al Oscar antes de tener edad de conducir”. Jimmy Kimmel, el cómico y presentador estadounidense, presenta a Saoirse Ronan.

Dice la verdad. Ronan recibió su nominación a Mejor Actriz Secundaria a la tierna (casi inconcebible) edad de 13 años.

Para la actriz, nacida en el Bronx pero criada en el Condado de Carlow, esa nominación marcó el inicio de una meteórica carrera que la llevaría a acaparar los focos de Hollywood. En el futuro más inmediato, sus dulces tonos darán voz a Talia, la bella y brava heroína de un nuevo cuento animado.

Y mientras ella se acostumbra a las alfombras rojas de los estrenos, a los programas de entrevistas y a la locura de los fans, su hogar, Irlanda, no va a ninguna parte.

"Los equipos de peluquería y maquillaje decoraron mi tráiler y mi regalo fue una tarta...aunque de vuelta a casa me tomé una pinta de Guinness con mis amigos en Dublín".

Al describir la celebración de su cumpleaños en una entrevista en un periódico, sin quererlo Ronan nos cuenta cómo es la vida de una estrella de Hollywood que vive en Irlanda. De un momento a otro puede pasar de convivir con equipos de maquillaje y tráilers a una pinta de cerveza negra en Dublín con los colegas.

Pero las contradicciones no acaban ahí. Los presupuestos astronómicos y rodajes lejanos pueden parecer, al menos a veces, de otro mundo comparados con el segundo condado más pequeño de Irlanda, Carlow, donde ella se crió.

Es un condado con un castillo de 800 años de historia (la comunidad de Hollywood se estableció en 1870) y en el que el castillo de Huntington, que alberga el Templo de Isis, fue construido en 1625 para guarnecer tropas británicas.

Pero lo que no se puede decir de Carlow es que no sea fotogénico. Los jardines de Altamont parecen el perfecto jardín secreto, especialmente hermosos cuando florece el galanto. No tienes más que preguntarle a cualquier amante de esta bella flor, también conocida como la campanilla de invierno.

En las montañas de Blackstairs, que el condado comparte con Wexford, tienes una cordillera color ocre con tanta magia como los Mourne, que inspiraron el mundo de Narnia.

Al igual que millones de emigrantes y trabajadores que viajaron antes que ella, Ronan ha visto crecer su amor por Irlanda al verse lejos de casa. "Me he dado cuenta de que se me nota más el acento cuando estoy fuera", le contó a la revista irlandesa RSVP. "Es como si me hiciera más irlandesa. Me siento más patriótica".

La verdad es que Irlanda, y Carlow en particular, pueden tener ese efecto. Si creces en un condado donde las excursiones del domingo se hacen a lugares como Duckett's Grove, o donde puedes disfrutar en absoluta soledad de un rato de pesca en algún recodo del río Barrow, es fácil echar de menos el hogar, dulce hogar.

No importa en qué parte del mundo se encuentre, a Ronan siempre le gusta acordarse de sus raíces... Mostró su reconocimiento a la deliciosa revolución gastronómica que ha tenido lugar en Irlanda con una representación gratuita para Origin Green, un programa que desarrolla la producción de comida y bebida sostenible de alta calidad, y se convirtió además en portavoz de ISPCC (asociación benéfica de protección a la infancia en Irlanda), entre otras iniciativas.

La estrella de Ronan empieza a brillar y parece que lo hará cada vez más. En un viaje que la llevará por el mundo entero, seguro que agradece saber que Carlow, en su discreta gloria, no se va a ninguna parte.