De sementales y estrellas

Cuando la reina Isabel visitó el National Stud de Irlanda en 2011, descubrió una curiosa escultura encargada especialmente para conmemorar la ocasión

La esfera hueca de signos zodiacos, constelaciones y un potro representan la conexión que ha tenido el National Stud con la familia real en sus 112 años de historia. Más específicamente, representan el carácter fascinante de su fundador: El coronel William Hall Walker.

En un lugar donde un animal puede valer lo mismo que una isla, el legado del coronel se sigue manteniendo como el hilo más interesante de una historia de sementales y de estrellas.

Mirar hacia las estrellas

Mientras se encontraba apostado en India con el ejército británico, Walker quedó fascinado por las filosofías orientales, incluidos el budismo y la astrología. En 1900, compró el terreno de Tully en Kildare. Hoy en día, sus excéntricas huellas dactilares se siguen encontrando en todo el criadero de caballos y en sus jardines japoneses.

Más de 110 años después, los insólitos métodos de Walker resultan tan fundamentales en el éxito del criadero como la tierra rica en piedra caliza sobre la que está ubicado.

"Oh estaba loc...", Catherine Higgins, que trabaja en el centro de interpretación, se detiene en medio de la frase y revisa su descripción del fundador del criadero de caballos, "era peculiar". Incluso los panfletos del centro observan que las normas de Walker han sido descritas, a lo largo de los años, como "inspiradas", "excéntricas" e incluso "absurdas".

"Absurdas" parece un poco duro. Pero puede que tocara algún punto sensible en criadores que veían cómo ignoraba sus consejos sobre la cría de potros y tomaba decisiones en función de su carta astral.

Mal horóscopo, mal caballo

El coronel registraba meticulosamente el momento en que nacía un potro y elaboraba él mismo su carta astral. Si no le convencían las estrellas, independientemente de su línea de sangre, el potro se vendía inmediatamente.

En el museo equino del criadero yace un libro de horóscopos en una vitrina de cristal, abierto en la carta de un bay colt llamado Lord of the Sea. El veredicto no es nada bueno: "Saturno en la 5ª casa... le da muy poca capacidad como caballo de carreras o como semental... su única utilidad puede ser su venta."

Aún se ven en los establos las claraboyas que se instalaron para que los caballos pudieran ver la luz de la luna y las estrellas.

El nacimiento del jardín

La horticultura asiática fue otra de las obsesiones de Walker. "Comprendió que siempre hay un significado detrás de la horticultura asiática," cuenta Catherine. "No es que pensara 'voy a plantar un par de bonsais', sin más. Lo hizo como debe ser".

El hecho de que trajera al maestro horticultor Tassa Eida y a su familia desde Japón para diseñar los jardines es prueba de que el coronel tenía grandes planes.

A través de sus árboles, plantas, flores, prados, rocas y agua, los jardines simbolizan la Vida del Hombre. Las diferentes zonas del jardín dejan un aroma de budismo, con una cueva y oscuro túnel que representan el parto y, más tarde, un puente que representa el matrimonio, con dos piedras que, una al lado de la otra, se encuentran en el centro.

Ven a ver los jardines, quédate para disfrutar de los caballos

"Los jardines fueron otra de sus cosas", asiente el guía turístico Dave Hogan. "Trajo a Tassa para que construyera el jardín y sirviera de atracción para que la gente visitara el criadero. Desde luego, funciona. La gente viene a ver los jardines y se queda por los caballos."

Uno de aquellos huéspedes fue Aga Khan III. Algunos dicen que la contribución más importante que hizo el coronel al purasangre irlandés fue conseguir que Khan se interesara por la hípica. Se convirtió en un gran inversor en la cría irlandesa, como lo es también hoy en día su nieto, Aga Khan IV.

Escultura desvelada por la Reina en el National Stud

Conexiones con la familia real

Uno de los caballos favoritos de la reina Isabel y ganador del Epsom, Carrozza, le fue prestado por el criadero. Cuando les visitó, sin duda sabría algo acerca de los personajes e historias del criadero y sobre la enigmática figura que hay detrás de todo ello.

El escultor Anthony Scott habló con su Majestad en la presentación de su escultura del coronel.

"La llamó 'ingeniosa'", dijo ruborizado.

Como tributo de una sola palabra para el coronel, no está mal.