Estos dos no parecen tener ni pizca de miedo

Es la parte tambaleante y cimbreante de la ruta costera de la calzada en Antrim. No hay nervios, sólo pura diversión

¿Sopla el viento? ¿Tiemblan las rodillas? ¿Palpita el corazón? ¡De eso nada! El tambaleante puente de cuerda Carrick-a-Rede puede PARECER intimidante, pero eso es parte del juego. El Océano Atlántico parece bullir allá abajo, el viento mece suavemente el puente y las vistas de la isla de Rathlin y de los acantilados marinos de Escocia te invitan a cruzar al otro lado. ¿Nervios? ¿Qué nervios?