Acantilados de Moher, torre de O’Brien

O' Brien's Tower, County Clare
O' Brien's Tower, County Clare

A quienes conocen los acantilados de Moher, puede que les suene el nombre de Cornelius O’Brien

Cornelius fue un hombre muy ocupado. Terrateniente, abogado y representante del Condado de Clare en el Parlamento Británico. Incluso se batió en duelo una vez. Bueno, casi.

También construyó cierta torre. Para poder aprovechar las vistas de y desde Moher, O'Brien encargó la construcción de un mirador panorámico en el punto más alto de los acantilados. Pero no solo sería práctico, también tenía que ser bonito. ¿El resultado? La torre de O'Brien.

Se podría decir que las mejores vistas desde la torre de O'Brien son los acantilados en sí. Dependiendo de la bruma, del día y el clima, podrías tener suerte y ver las islas Aran. La perspectiva del Atlántico se extiende por casi todo el horizonte y las islas, una región tradicional Gaeltacht (de habla gaélica), emergen en medio de él.

Big Bens

Sería pedir demasiado que desde un lugar tan absorbente como los acantilados de Moher, alguien que visitara la torre de O'Brien pudiera avistar además las montañas de los Twelve Bens (tamién conocidas como Twelve Pins) en Connemara. Bordeadas por taludes y picos rocosos, las 12 montañas (la de mayor altitud, Benbaun, alcanza los 729 m.) se congregan en un gran círculo, conteniendo un valle al que inunda el sol a la mínima ocasión.

Rumbo al oeste

Date la vuelta hacia el sur desde la torre y tu mirada se topará con Loop Head y su formidable faro, impecablemente blanqueado y operado por un farero hasta 1991, cuando se automatizó. Mientras contemplas el faro desde la torre de O'Brien y dejas que vuele tu imaginación, recuerda esto: puedes alquilar la casa del farero a través de la fundación de hitos irlandeses, la Irish Landmark Trust.

Según Karen Johnston, de la fundación, las vistas desde aquí tampoco están nada mal: "Te sientes como si fueras la única persona sobre el planeta mientras contemplas el mar, sin interrupción alguna, desde el mirador de la planta de arriba. Si tienes suerte, puede que veas delfines y ballenas pasando por ahí".

Vendrás a ver los acantilados, te quedarás por las ballenas y los delfines.

Gracias, Cornelius.